El Grupo Danone

En 1998 el Grupo Danone y la Convención de Ramsar firmaron el primer acuerdo de colaboración entre una convención mundial sobre el medio ambiente y una empresa privada. En el marco de ese acuerdo, el Grupo Danone estableció el Fondo Danone-Evian para el Agua y el Fondo Danone para la Naturaleza con miras a apoyar la labor de la Convención en materia de sensibilización y promoción del uso y la gestión sostenibles de los humedales como fuente de agua.

El Fondo Danone-Evian para el agua apoya las siguientes iniciativas:
•    la campaña de sensibilización mundial del Día Mundial de los Humedales;
•    el Premio Especial Evian, un premio en metálico de 10.000 dólares de los Estados Unidos que se concede a los tres ganadores de los Premios Ramsar a la Conservación de los Humedales en reconocimiento de sus esfuerzos en pro del uso racional y la conservación de los humedales; y  
•    los proyectos en países concretos que generan metodologías para la restauración de los humedales, la gestión sostenible de los recursos hídricos y la mejora en los medios de vida. En 2007 se inició el programa del Instituto de Protección del Agua Evian y se finalizaron proyectos de restauración en la Argentina, Nepal, Tailandia y el Japón.

El Livelihoods Carbon Fund (fondo de carbono Livelihoods)

En 2008, Danone, la Convención de Ramsar y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) crearon el Fondo Danone para la Naturaleza con miras a restaurar los ecosistemas degradados, dinamizar las economías locales y combatir el cambio climático. Un resultado notable ha sido la elaboración de una metodología para financiar proyectos de desarrollo a través de créditos de carbono obtenidos mediante la restauración de los manglares. Esta metodología está reconocida en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Danone amplió el Fondo después del éxito demostrado por un proyecto piloto en el Senegal. En 2011 el Fondo Danone para la Naturaleza se convirtió en el Livelihoods Carbon Fund, una entidad independiente que sigue invirtiendo en proyectos agroforestales, de restauración de los manglares y de energía rural generando al mismo tiempo créditos de carbono para sus inversores.