Día Mundial de los Humedales 2004 - Mexico
Celebración
del Día Mundial de los Humedales 2004
Universidad de Guadalajara, Guadalajara, Jalisco, México - 2 de febrero
de 2004
Traducción
del discurso del Dr. Peter Bridgewater,
Secretario General de la Convención de Ramsar
[English original]
En primer lugar, quería agradecer las autoridades mexicanas por la organización de este evento, y particularmente el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Exc. Sr. Alberto Cárdenas-Jiménez.
Mientras estoy hablando aquí ante ustedes, hace 8 horas en Atenas y 5 horas en Mopti (Malí) que los acontecimientos del Día Mundial de los Humedales han comenzado. También es cierto que algunas personas particularmente motivadas iniciaron aún más temprano, cuando comenzó este día en las costas de Nueva Zelanda y Australia, en el Pacífico Sur. ¡Este es, en realidad, un día global de acción por los humedales! No obstante, hemos escogido enfocarnos en Grecia, Malí y México en razón de la importancia de los eventos previstos en estos países. Y personalmente he aceptado la amable invitación de México para estar presente y celebrar con ustedes los esfuerzos de las autoridades federales y locales, que con la ayuda de las ONG y de las poblaciones locales, han permitido establecer un nuevo récord mundial: ¡la designación el día de hoy de 34 nuevos sitios Ramsar en la Lista de Humedales de Importancia Internacional!
En tanto que en México estamos presenciando la designación de un número importante de sitios Ramsar, en Malí, el tercer sitio más grande en el mundo está siendo incluido en la Lista Ramsar; y en Grecia, se está resaltando el papel de la iniciativa MedWet en la implementación de la Convención en tres de las regiones Ramsar (Europa, África y Asia).
En muchos otros países, de Nueva Zelanda a Perú, el Día Mundial de los Humedales será celebrado con una increíble variedad de actos y eventos, muchos de los cuales serán sólo un punto de partida para actividades futuras.
Este Día Mundial de los Humedales, cuando miramos hacia atrás a los 33 años de trabajo de la Convención de Ramsar y hacia adelante a muchos años más, parece el momento perfecto para esbozar una nueva visión para el futuro de la Convención. Hace 33 años, la Convención de Ramsar se convirtió en el primer tratado internacional global sobre medio ambiente, concentrando su atención en unos ecosistemas amenazados y los elementos de su biodiversidad, principalmente para proteger los sitios importantes para las aves migratorias. Los fundadores de la Convención fueron particularmente visionarios. Tanto que, aunque términos cómo "biodiversidad" o "desarrollo sustentable" todavía no formaban parte del lenguaje común, la Convención fue redactada para tener en cuenta las ideas de estos conceptos. En 33 años, la Convención ha crecido y madurado para convertirse en un tratado clave para la conservación y el uso racional de los humedales.
Actualmente, el mundo se enfrenta al problema de garantizar agua dulce suficiente para todos, lo que implica también asegurar el agua para los humedales y otros ecosistemas. En tal sentido, estoy seguro de que la Convención de Ramsar puede convertirse en una convención para el agua, ya que nos conciernen los temas de protección, producción y purificación natural de agua dulce, así como de los ambientes costeros marinos.
La Convención reconoce cada vez más que los humedales juegan un papel decisivo en los ciclos hidrológicos, pero que para asegurar su conservación y su uso racional se tienen que gestionar en el contexto más amplio de las cuencas hidrográficas y del manejo de los recursos hídricos. De hecho, los humedales ofrecen muchos servicios, siendo por ejemplo sistemas naturales de purificación del agua, tanto que se están creando ahora humedales artificiales para ese propósito. El reto es encontrar soluciones para asegurar que los humedales tengan siempre los aportes de agua necesarios para su funcionamiento, cuando la tendencia actual es más bien un aumento de la demanda hídrica y una disminución de los caudales debido a la sobreexplotación de los recursos hídricos, la desertificación, y los efectos de sequías cada vez más largas y frecuentes en algunas partes del mundo.
Durante la próxima reunión, en Kampala, Uganda, en el 2005, las Partes Contratantes tendrán frente a sí nuevas orientaciones en este tema. Es, por supuesto, más que apropiado que esta reunión sea la primera Conferencia de las Partes que se celebre en el continente africano, precisamente dónde estos problemas adquieren toda su dimensión.
En este Día Mundial de los Humedales 2004, debo felicitar particularmente a México por reconocer que los humedales de importancia internacional son una herramienta clave en la promoción del uso racional de los humedales en general. Dado que el tema de este día es "De las montañas al mar" es especialmente significativo que una gran variedad de tipos de humedales hayan sido incluidos en estos 44 nuevos sitios designados desde el 27 de noviembre del 2003, representando más de 4 millones de hectáreas. Con estas designaciones, México se convierte en el país con más sitios Ramsar en la región americana, delante de Canadá con 36 sitios. Los sitios Ramsar son lugares especiales, pero en muchos casos son también áreas protegidas. De hecho, muchos hacen parte ya del sistema nacional de áreas protegidas. Es, por lo tanto, particularmente idóneo que la CONANP sea la institución encargada de la Convención en México. Desde la Secretaría de Ramsar, confiamos en que la experiencia de la CONANP en materia de gestión y planificación de las áreas protegidas pueda beneficiar a los sitios Ramsar en México, y también a escala regional.
Los sistemas de humedales en México son particularmente significativos desde el punto de vista geográfico, ya que representan un puente entre América del Norte y del Sur, y además transversalmente, entre los dos océanos que bordean al país, y las zonas áridas dónde los humedales son factores ecológicos cruciales para el mantenimiento de los ecosistemas. La designación de sistemas importantes de lagunas costeras y de sitios de anidación de las tortugas marinas, es otra importante e impresionante contribución para la supervivencia de especies gravemente amenazadas. Al escuchar las palabras "especies migratorias" y "humedales", todos pensamos en las aves. Las tortugas, no obstante, son otras especies que también necesitan una mejor protección a nivel global, y se debe felicitar a México por su liderazgo en este tema en la región.
La contribución de México acerca de cómo implementar la Convención de manera proactiva se resalta también por el futuro establecimiento de un comité nacional de Ramsar. Una figura como esta puede ser un referente nacional de expertos para la multitud de aspectos con que la Convención está trabajando y una herramienta poderosa para su puesta en práctica.
Hay una viva discusión en todo el mundo acerca de la necesidad de un nuevo enfoque y marco institucional para abordar el tema del agua. Al mismo tiempo parece que ya tenemos aquí elementos funcionando para tratar este importante tema. En los últimos años, y particularmente después de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en Johannesburgo en el 2002, se ha hecho evidente que el agua es uno de los recursos más importantes del planeta pero también, uno de los más presionados. Se necesita, por lo tanto, una gestión globalmente más coordinada de los recursos hídricos. La Convención de Ramsar se presenta como el tratado internacional más pertinente de los existentes actualmente para abordar esta nueva y cada vez más importante responsabilidad.
Sin embargo, a menudo todavía somos vistos como una convención cuya misión es estrictamente proteger a los humedales como medio para conservar las aves acuáticas. Si eso era cierto hace unos años, y si la conservación de las especies es todavía un objetivo principal de la Convención de Ramsar, también hemos cambiado para convertirnos en una Convención capaz de dar respuestas a algunos de las prioridades ambientales de este siglo:
Vincular las pérdidas de biodiversidad y la seguridad alimentaria es especialmente importante en el caso de la pesca. No hay duda de que las reservas mundiales de peces están bajo presión significativa, por lo que el asegurar una gestión racional de los humedales es un paso adelante importante para solucionar este problema. Trabajar por este uso racional, construyendo sobre la base de unos sitios Ramsar bien manejados es clave en este proceso.
Por supuesto, no vamos a solucionar estos problemas solos y por eso también colocamos mucho énfasis en crear un sistema de gobernabilidad ambiental más integral. Los vínculos y las sinergias con otras convenciones son clave, y estamos logrando mucho en este sentido con la Convención sobre la Diversidad Biológica. Respeto al tema crítico del cambio climático y de sus efectos, estamos trabajando de cerca con la Convención Marco de las Naciones Unidas para Combatir el Cambio Climático (UNFCCC). Pero crear sinergias significa mucho más que una cooperación entre dos secretarías. Significa unos esfuerzos coordinados a nivel nacional.
En efecto, durante la Octava Conferencia de las Partes Contratantes, nuestra Convención evolucionó hacia un nuevo paradigma dónde los humedales son parte de unas problemáticas íntervinculadas que incluyen la producción, la protección y la purificación de las fuentes de agua del planeta.
Finalmente, aquí en México, uno de los sectores que se beneficiará con las nuevas designaciones será el turismo, especialmente, el ecoturismo. Mi definición del turismo tiene que ver con el hecho de ser humano, conectando a la gente con la naturaleza y la cultura, proveyendo experiencias enriquecedoras. El entender la relación entre la gente y la naturaleza en los humedales, y traducir esta relación en una realidad física, son la clave de la Convención de Ramsar. La Lista de los Humedales de Importancia Internacional, en particular, representa una oportunidad para abordar muchos de los temas acerca del equilibrio entre turismo y biodiversidad. Los humedales de importancia internacional están muy a menudo situados en zonas de alto potencial turístico o con importante actividad ya existente. Eso implica que todo proyecto futuro de desarrollo turístico debe ser cuidadosamente estudiado para cumplir con los imperativos de conservación y de uso racional.
Uno de los puntos fuertes de Ramsar es el hecho de involucrar a la gente y la naturaleza en la misma ecuación. Ciertamente, no queda ya ningún lugar "pristino y virgen" y el concepto de lo salvaje existe en la mente pero ya no en la realidad. Mucha gente, no obstante, desea vivir experiencias con lo salvaje y natural. Nuestro objetivo tendría que ser enseñarles una naturaleza salvaje, unas culturas tradicionales, para que estas experiencias sigan siendo válidas, sin comprometer el funcionamiento a largo plazo de los ecosistemas. Es una tarea difícil, pero estoy seguro que México será capaz de emprenderla con éxito. El mejor ejemplo son los cursos cómo el que inauguramos esta mañana, que son una herramienta imprescindible para resolver este y otros problemas de gestión.
En este Día Mundial de los Humedales, los invito a recordar los éxitos, y también los contratiempos, de estos 33 años; aprendamos la lección y llevemos la Convención a unos nuevos niveles de actividad e implementación de acciones locales, nacionales y globales en el 2004 y de ahí en adelante.
Para
más información, se ruega contactar: Oficina de la Convención de Ramsar,
Rue Mauverney 28, CH-1196 Gland, Suiza (Tel: +41 22 999 0170, Fax: +41 22 999
0169, E-mail ramsar@ramsar.org).
Este texto se incluyó en el sitio Web el 9 de febrero de 2004. Dwight Peck,
Ramsar.