Día Mundial de los Humedales 2002 - Argentina
Día internacional de los humedales
En el Día
de los Humedales, les hacemos llegar un gran abrazo de nuestra Organización
Charrúa Ahijuna, que sigue soñando a pesar de todo en un mundo
mejor, nutrido por la espiritualidad de los Pueblos Originarios y sustentado
por matrices identificatorias donde el agua es - junto y parte de la Pachamama
- la líquida y bella madre de largos cabellos sedosos, de la que abrevamos,
vinimos y a la que seguramente regresaremos para repetir - eternidad de eternidades
- el camino dispuesto por los creadores y ordenadores del cosmos.
Entre Ríos, inmensa isla que una vez fue fondo de mar, como lo demuestran
los millones de conchillas y fósiles que hoy forman las enormes barrancas
de sus ríos circundantes: el Paraná y el Uruguay, emergente de
megaterios y cientos de antiguos animales prehistóricos en los hijares
de su Río Centro, el Gran padre Gualeguay, provincia que vive y alienta
alimentada por dulces aguas de miles de arroyos, cañadones, lagunas y
lagos, Entre Ríos, llamada "La de Todos los Verdes" por la
vegetación en la que discurre el oro líquido de cientos de cursos
de agua potable, la provincia mil veces cantada entre sonidos de cascadas por
los mejores poetas que aquí nacieron, la región privilegiada donde
el agua pura, mineral, agotable y sin contaminación (por ser inmensa
vasija natural de sagrada arcilla nuestro subsuelo,) aguas subterráneas
termales, medicinales discurren y esperan bajo nuestros pies y son mal usadas
para regar campos, bajando aceleradamente las capas freáticas.
Entre Ríos, la de los palmerales, los centenarios algarrobos, ceibos,
ñandubays, talas, lapachos, la que trata de preservar lo que van dejando
los depredadores de sus centenares de especies animales, algunas ya extinguidas.
Entre Ríos , la que intenta hacer entender al funcionario de turno que
se deben cuidar celosamente los cientos y miles de especies medicinales que
día a día la topadora arranca, quizás para siempre, mientras
en Europa analizan sus alcances curativos, admirados de tanta ignorancia, pues
se desmontan millones de hectáreas para agotarlas con arroz y soja, sin
aprovechar el don de la madre naturaleza transmutado en hierbas que curan hasta
el cáncer.
Desde esta provincia donde reina la contradicción del occidental, perenne
desarragaido constructor de horrores y suicida de su especie, agresor de los
demás hermanos que se le brindan, derrochador del don que poseemos que
es la vida misma con el agua como rectora y madre, nosotros, los hijos de aquella
sangre antigua que sí, supo cuidarla , amarla y venerarla como se debe,
quienes nos sabemos hombres y mujeres verdaderos, los descendientes de charrúa,
yaro, minuan, chaná, guaraní, junto a otros hermanos venidos por
necesidad de trabajo desde otros pueblos, como los qon (o toba), los comechingón,
los mocoví, les hacemos saber que estamos, con hermanos blancos que también
aman el agua e integramos las ONG ecologistas e indigenistas del lugar, con
la comunidad de pescadores que están tratando de preservar toda una cultura
nativa milenaria y sabia, pidiendo a quienes nos representan, a quienes deberían
legislar con espíritu y conciencia de identidad local, que detengan el
desmonte, que detengan la depredación en la provincia, en especial y
muy principalmente en la cuenca central del enorme río que la atraviesa:
el Gualeguay, enorme "Nilo" que la nutre con sus crecidas anuales,
haciéndola una región de las más ricas y bellas, al norte
de la provincia de Buenos Aires, junto a la República Oriental del Uruguay,
al sur de la Pcia. de Corrientes, al este de la provincia de Santa fe, en esta
Argentina tan convulsionada y también depredada por una corrupción
sin límites.
Entre Ríos, como sus vecinas, tiene el privilegio de la ubicación
geográfica y el agua potable, vital elemento que será problemática
central en los años venideros.
La región merece que el hombre entienda que el crecimiento económico
no es ilimitado y que los recursos naturales sí lo son, como todo lo
que existe en el planeta, que la moderna economía se basa en un soporte
forestal porque considera al árbol como columna fundamental del desarrollo
sustentable, dados los beneficios directos del bosque y la economía que
que depende de él, la del agua, que ha hecho a los principales países
del mundo revisar sus políticas de crecimiento y producción, como
EE UU por ejemplo.
Entre Ríos fue siempre desde la conquista, uno de los lugares más
visitados por los naturalistas y no por casualidad: su riqueza florística
fue la causa . Y el agua sus calles para moverse en ellas sus habitantes.
Son bien conocidos los desastrres ecológicos producidos en las cuencas
del Paraná y el Uruguay por la deforestación y las grandes represas
que han alterado el habitat. Con la flora se va la fauna silvestre, por ésto
que se instauró desde hace 510 años, de imponer una cultura desarraigada
que mata lo silvestre, abate el monte nativo para ver mejor el horizonte y solo
cree en la cultura del ganado foráneo y el árbol exótico,
robándonos repetida y exhaustivamente la identidad de monte, bosque,
pradera y aguas, que heredamos de nuestros mayores y hoy vemos extinguirse rápidamente
contra nuestras voluntades. Se sabe que a este paso para el año 2024
ya no habrá monte nativo en la Argentina.
Teníamos en 1914, 105 millones de hectáreas de bosque autóctono,
en 1994 solo quedaban 35 millones de hectáreas. Hasta la fecha muchas
menos, ya que se calcula un millón de hectáreas como promedio
anual de deforestación.
Existen leyes en Entre Ríos, como una ley de aguas que no se cumple y
una ley de defensa de la riqueza forestal que tampoco se cumple.
Creemos que en este día tan especial, 2 de febrero, Día de los
Humedales (que salvarán a la humanidad si se los preserva como se debe)
merece la pena enviar a ustedes este breve informe, dejando a disposición
el resto en su compleja totalidad, producto de un serio trabajo que la Coalición
de ONG que integramos, venimos realizando desde hace años y que consolidamos
desde el 2002 en la Primera Red de ONG Ecologistas Entrerrianas.
Creemos también que es hora de volver los ojos a esta cuenca terriblemente
amenazada, la del río Gualeguay y sus innumerables afluentes que desliza
por toda Entre Ríos sus aproximadamente 486 kms de agua potable en medio
de meandros y ya casi sin peces por los pesticidas que se tiran a su cauce,
y con urgencia considerarlo para su integración al Proyecto RAMSAR, como
se ha hecho con parte del Paraná en la provincia de Santa Fe, y los esteros
del Iberá ahora, que no son todos sino parte del gran reservorio de la
cuenca del Plata.
Necesitamos asesoramiento al respecto. Pedimos por nuestra identificación
de gente del agua que vemos como nos quitan sin pausa y con prisa nuestros derechos
al paisaje que nos vió nacer y que deseamos para nuestros hijos y nietos,
como destrozan los yacimientos arqueológicos registrados , como administran
mal lo que sería una salida laboral inimaginada para tantos entrerrianos,
como se levantan con topadoras todo el humus, se amontonan en pilas y se queman
árboles centenarios, se cortan los cauces y exterminan las especies que
eran parte de nuestra vida misma.
Sólo el Convenio RAMSAR puede hacer que los millonarios e inescrupulosos
proyectos de unos pocos no se cumplan. No deseamos vivir en una llanura sin
fin con arrozales o soja. Hay cultivos alternativos, hay formas modernas de
producción que no exterminan a las gentes y su historia para provecho
de algunos .
Con un fraterno abrazo nos sumamos al sueño de este día internacional
de los humedales, comenzando por aportar las lágrimas vertidas ante un
río que se va como el agua entre los dedos, mortalmente herido, herido
por quienes debían cuidarlo amorosamente.
Agrupación Ecologista "S.O.S. Villaguay, en Defensa de la Cuenca
del Río Gualeguay"
(Integrante de la Coalición "Ríos Vivos")
Organización Indianista "Región Charrúa Ahijuna"
- (Entre Ríos; Argentina/ Rep. O. del Uruguay)
Iliue Rosa
(Rosa Albariño)
iliue@clavis.com.ar
Para
más información, se ruega contactar: Oficina de la Convención de Ramsar,
Rue Mauverney 28, CH-1196 Gland, Suiza (Tel: +41 22 999 0170, Fax: +41 22 999
0169, E-mail ramsar@ramsar.org).
Este texto se incluyó en el sitio Web el 4 de febrero de 2002. Dwight Peck,
Ramsar.