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"Cuestiones candentes" de Ramsar: Complejos urbanísticos en canales

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"Cuestiones candentes" de Ramsar nº 1: Complejos urbanísticos en canales

Sinópsis

Cuando establecimos el Foro Ramsar de "Temas Candentes" el Día Mundial de los Humedales este año, el primer tema elegido fue el de los complejos urbanísticos en canales, lo que se debió a la creciente preocupación por la destrucción cada vez más rápida de humedales de resultas de la construcción de un número cada vez mayor de obras de esta clase a lo largo de las riberas de nuestros ríos y estuarios. Se ha manifestado también preocupación por los efectos a largo plazo de tales complejos en el conjunto del medio ambiente de estos ecosistemas acuáticos.

Al plantear este "Tema Candente" dijimos lo siguiente, que ha de recordarse a la hora de leer esta relación de lo que hemos averiguado. "Estamos tratando de hallar toda información que nos pueda ayudar a determinar dónde estriba la verdad sobre la cuestión de los complejos urbanísticos en canales. Se ha de tener presente que no estamos solicitando declaraciones de opinión o actitud al respecto. Nuestro propósito es dar con la información científica sobre el tema y no llevar a cabo una encuesta mundial sobre lo que la gente piensa de dichas obras. Nos interesa sobremanera conseguir referencias de estudios hechos con rigor científico que hayan examinado las ventajas e inconvenientes de los complejos urbanísticos en canales desde una óptica desapasionada."

En los seis últimos meses se han señalado a nuestra a atención unas 24 referencias que son pertinentes en algún grado para la construcción y el funcionamiento de los complejos urbanísticos en canales. Damos las gracias a quienes respondieron. Tenemos la esperanza de que la bibliografía ayude a otras personas a hallar referencias para examinar más a fondo las cuestiones relacionadas con este tipo de obra.

¿Qué hemos averiguado?

Resulta claro que diversos estudios han examinado los efectos de estos "medios" alterados o artificiales. Sus conclusiones se explican con mayor detalle más adelante, pero en síntesis todo indica que los sistemas de canales que no han sido concebidos para dar cabida a un cierto nivel de "limpieza" por eliminación de aguas pueden provocar problemas ambientales. Determinados factores, como la carga de nutrientes susceptible de darse en el sistema de canales e inclusive la dirección del viento, pueden desempeñar una función imortante en la determinación de la calidad del agua que, a su vez, puede afectar a la diversidad biológica y al valor recreativo global del medio ribereño y sus alrededores. Es necesario que éstos y muchos otros factores sean tenidos en cuenta en la concepción y evaluación del impacto respecto de los complejos urbanísticos en canales según se indica en la relación siguiente.

canalestate.jpg (17573 bytes)La tendencia aparentemente reciente en algunos países a evitar los sistemas de canales con una única salida y a favorecer los sistemas con dos salidas o salidas múltiples ha de ser a todas luces alentado en los casos en que se contemple la construcción de complejos urbanísticos en canales. Los niveles más elevados de limpieza deberían favorecer el mantenimiento de la calidad del agua caso de que la consideración promoridal sea aportar un sistema hídrico artificial destinado a actividades recreativas.

Naturalmente, cabe reconocer también de que en un caso del que estamos enterados (el Gobierno estatal de New South Wales en Australia), la construcción de complejos urbanísticos en canales ha sido prohibida por los motivos ambientales señalados más adelante. Si bien (hasta donde sabemos) no hay indicios de que esta medida será adoptada en otros países, pone de relieve el nivel de preocupación observado. Pone también de relieve otro aspecto de la construcción de estas obras que, sorprendentemente, no ha sido examinado en las publicaciones señaladas a nuestra atención, es decir, el análisis comparativo de la relación costo-beneficio de instalar un sistema artificial de canales o de conservar un ecosistema de funcionamiento natural como por ejemplo un humedal.

Según parece, éste es un ámbito en el que sería útil realizar nuevas investigaciones para ayudar a las autoridades locales a tomar decisiones que a veces resultan difíciles. Una situación hipotética que hace al caso es la de un gobierno local que ha de decidir si autorizar o no la conversión de un humedal estuarino en un puerto deportivo o complejo afín. Por una parte, están los beneficios económicos a corto plazo (empleos para la población local) y a largo plazo (aumento de la actividad comercial de las empresas locales) y, por otra, los costos de la destrucción de una zona que sirve de criadero de peces, contribuye a mantener la calidad del agua de la región y promueve la actividad turística a causa de estos factores y de su belleza natural. A más largo plazo, existe también la posibilidad de que el el canal se deteriore, sobre todo si ha sido mal diseñado, y de que los costos de reparación del sistema recaigan en los contribuyentes locales en su conjunto y no únicamente en los residentes que disfruten de las instalaciones y servicios del canal, y es probable que no recaigan en los turistas que quizá utilicen también estos espacios.

Si, como parece ser el caso en algunas zonas, existen diversos sistemas de canales construidos cerca unos de otros, sería útil determinar la "capacidad de sustentación" del sistema estuarino representativo -¿hay un punto más allá del cual existen demasiados canales como para que los procesos ecológicos generales puedan continuar? ¿Acaso no estamos destruyendo el capital natural que hizo inicialmente que el lugar resultara tan atrayente?

En general, nuestra concentración en los complejos urbanísticos en canales como el primero de los "temas candentes" Ramsar, ha demostrado que existe un cuerpo de información técnica a la que, cabe esperar, las autoridades locales tengan ahora más fácil acceso para que puedan tomar decisiones informadas. Se ha dado a entender también que estos medios artificiales traen aparejados posibles problemas a menos que sean concienzudamente concebidos teniendo en cuenta los factores locales y estrategias de mantenimiento a largo plazo. Por lo visto, y esto es importante, urge realizar estudios para analizar los costos y beneficios generales de la construcción de complejos urbanísticos en canales.


A. ¿Que son los complejos urbanísticos en canales?

En vista de que en distintos países se emplean términos diferentes, conviene explicitar qué abarca exactamente la expresión "complejos urbanísticos en canales" en esta reseña. Los complejos urbanísticos en canales abundan en los Estados Unidos, Asia, Australia y en menor medida en Sudáfrica, el Caribe y las Islas del Pacífico. Comprenden viviendas ribereñas, balnearios y complejos urbanísticos en canales construidos a orillas de sistemas de canales artificiales. Por regla general se hallan en humedales situados a orillas de ríos, estuarios, bahías costeras y en el litoral o adyacentes a ellos. En su construcción se emplean generalmente técnicas de tala y relleno, que aportan material de relleno para elevar una parte de los terrenos y reducir el riesgo de inundación.

B. ¿Cómo afectan al medio ambiente los complejos urbanísticos en canales?

En respuesta al planteamiento de este "Tema Candente", hemos determinado un espectro de preocupaciones relacionadas con la construcción y el funcionamiento de los complejos urbanísticos en canales.

En Australia, el Gobierno del estado de New South Wales ha instituido la Política de Planificación Ambiental Núm. 50, que prohíbe construir complejos urbanísticos en canales. Según esta política la construcción de estas obras puede acarrear efectos adversos para el medio ambiente que, en determinadas circunstancias, pueden abarcar los siguientes:

Los complejos urbanísticos en canales se hallan a orillas de ríos, estuarios, bahías costeras y litorales. Estas zonas poseeen una morfología característica. Como afirman Maxted, Eskin y Weisberg (1997), "Las bahías costeras del Atlántico disminuyen gradualmente en profundidad desde aguas abiertas poco profundas de menos de dos metros a fangales intermareales y humedales que definen el litoral. Por contraste, los canales sin salida chocan con las características físicas de los estuarios naturales." Según Maxted y colaboradores (1997) comprobaron en su estudio, "los complejos urbanísticos en canales son dragados a menudo hasta una profundidad superior a la del estuario cercano, creando un zócalo que dificulta el intercambio mareal. Los canales suelen ser largos y estrechos, su anchura y profundidad son uniformes y poseen una única salida. Por estos motivos, los canales promueven el estancamiento, empobrecen la calidad de las aguas y los sedimentos", al tiempo que depauperizan a la comunidad biológica.

Según el Servicio de Geología de los Estados Unidos (1996), en las cuencas hidrográficas se plantean importantes cuestiones y asuntos objeto de preocupación relacionados con las medidas para regular el caudal, a saber:

Otros efectos ambientales observados comprenden casos de mortandad repentina de peces en los complejos urbanísticos en canales y los medios próximos al litoral, generalmente de resultas de niveles de oxígeno bajos a causa de la falta de limpieza por descarga de agua y la contaminación. La perturbación (drenaje o desbroce para construir) de suelos ácidos sulfatados puede producir ácido sulfúrico, que luego moviliza aluminio; éste es tóxico para los peces y ha provocado varios casos de mortandad de los mismos, por ejemplo, en New South Wales en Australia.

C. Ámbitos de concentración de los estudios

Las fuentes de referencia señaladas a nuestra atención indican que varios estudios se concentraron en los efectos de estos complejos en el estado ecológico del estuario adyacente (véase más adelante). Cuantificar la compleja dinámica de los fluidos en el medio ambiente de tierras bajas reviste una importancia primordial. El Servicio de Geología de los Estados Unidos y el Programa de Ecosistemas de la Florida Meridional están elaborando un modelo computadorizado para simular la circulación y analizar el transporte de sustancias químicas entre los canales y los humedales. En un memorándum técnico de la National Oceanic and Atmospheric Association se examinó cómo factores mecánicos, como la alineación de estos complejos con los vientos predominantes de verano y la eliminación de los canales sin salida, podrían mejorar las condiciones ecológicas en ellos. Otros se concentraron en cuestiones biológicas, como estudios sobre el necton (animales que nadan libremente y habitan las profundidades medias de mares y lagos) y comunidades bentónicas (Baca, Dingman y Lankford, 1988; Maxted y colaboradores, 1997; Morton, 1989, 1992; Smith, Hawes y Duque-Portugal, 1995; Weis y Weis, 1994).

D. Relación sucinta de las conclusiones

En su estudio Morton examinó las condiciones hidrológicas y la piscifauna existentes en un estuario fuertemente alterado. Se analizaron los sedimentos y se halló una columna de agua estraficada con respecto a los valores de saturación de oxígeno. En tres estudios se analizó la contaminación de los sedimentos con hidrocarburos aromáticos polinucleares, cobre y tributil (TBT), que suelen estar asociados con los complejos urbanísticos en canales (McGee, 1995; Texas Water Commission, 1993; y Weis y Weis, 1994), toda vez que dicha contaminación afecta a la comunidad biológica. Sus conclusiones señalaron comunidades bentónicas con una reducida diversidad de taxones dominadas por oligoquetos, muchos de los cuales se considera toleran la contaminacion. La conclusion fue de que esto se podría deber no sólo a los contaminantes, sino tambien a diseños que provocan problemas de circulación según se indica más adelante.

Maxted y colaboradores (1997) compararon las condiciones biológicas de los canales con las de las aguas circundantes de las bahías costeras y comprobaron que la riqueza, la abundancia y la biomasa de las especies y el índice de diversidad Shannon-Weaver de los macroinvertebrados bentónicos eran apreciablemente más bajos en los canales que en las bahías costeras. Si bien de forma preliminar, Baca y colaboradores (1988) corroboraron estas conclusiones e hicieron notar que la diversidad y riqueza de especies disminuye hacia el extremo sin salida del sistema del canal.

Otros estudios indican que la riqueza, abundancia y biomasa de las especies suele disminuir en los meses de verano y hacen notar que una de las principales causas es el enrarecimiento del oxígeno provocado por una combinación de:

  1. descomposición de sedimentos orgánicos;
  2. agua templada; y
  3. baja circulación en los canales sin salida.

Se ha comprobado que durante el verano en algunos canales se alcanzan condiciones de anoxia. Smith y colaboradores (1995) estudiaron la variabilidad espacial del necton en un complejo construido a orillas de un canal en New South Wales (Australia) y hallaron "variaciones significativas entre el extremo del canal y el canal principal, así como entre distintas partes de tramos determinados". Con todo, estas conclusiones no demostraron que la comunidad bentónica estuviera depauperizada, como otros han indicado. Se hicieron también comparaciones empleando un amplio espectro de medidas de la calidad del agua y los sedimentos para aportar una evaluación completa de las condiciones ecológicas. Según Maxted y colaboradores (1997), la excavación de canales artificiales rectilíneos sin salida de una profundidad mayor que la del estuario adyacente redunda en una limpieza y circulación deficientes que, según se indica en su estudio, ha empobrecido la calidad del agua y los sedimentos y depauperizado la comunidad bentónica.

E. ¿Qué técnicas de mitigación se proponen para reducir al mínimo los posibles efectos negativos?

Uno de los métodos propuestos para mejorar la calidad del agua podría consistir en conectar los canales con cuerpos de agua naturales para que formen un circuito (Baca, 1988). En el Memorándum técnico NMFS-SEFC-268 de la National Oceanic and Atmospheric Administration se recomienda que las excavaciones de canales se proyecten de manera de mantener los niveles de oxígeno prescindiendo de los canales sin salida y alineándolos siguiendo una dirección que dé cabida a un máximo de mezcla turbulenta por efecto de los vientos predominantes del verano y que su profundidad no exceda de la del brazo pantanoso colindante. Según concluyó en su estudio, esto haría aumentar la circulación y aportaría agua de la calidad requerida por la fauna que depende de los estuarios. Maxted y colaboradores (1997) proponen soluciones análogas, inclusive el emplazamiento de los complejos cerca de las fuentes mareales y maximizar estas conexiones para promover la limpieza por descarga de agua, así como el mantenimiento de determinados perfiles de los canales (por ejemplo, alargamientos moderados y esquinas redondeadas).

Las técnicas para mitigar el problema de los niveles de oxígeno exiguos registrados habitualmente en los complejos urbanísticos en canales se concentran en entender el sistema (por ejemplo, el nivel de nutrientes) y abarcan métodos de mitigación de corto y largo plazo. Se ha comprobado que el empleo de aireadores es un método viable para resolver el problema a corto plazo, en tanto que las soluciones a más largo plazo apuntan hacia la circulación como elemento crítico del diseño. Otras opciones son la reducción de las fuentes de contaminantes, el empleo de franjas de protección que sirvan de filtros de contaminantes y el aumento del número de estaciones de evacuación de aguas residuales por bombeo.

Según ha documentado Creagh (1993), el problema creado por los suelos ácidos sulfatados se puede neutralizar en algún grado con partículas finas de cal. En algunos casos se puede poner coto a la lixiviación de sustancias químicas tóxicas construyendo bancos de intercepción y estanques de contenimiento. Dependiendo del tipo de obra que pueda perturbar suelos de esta clase, existen varias técnicas de mitigación más. Sin embargo, no es posible sobrestimar la devastación del medio ambiente a que puede dar lugar la contaminación ácida de esta clase.

F. ¿Dónde se halla la tecnología hoy?

En la actualidad, siguen haciendo falta investigaciones científicas rigurosas a largo plazo. Smith y colaboradores (1995) afirman que existe poca información fácil de conseguir sobre la fauna y flora de los complejos urbanísticos en canales que pueda emplearse para evaluar los efectos de tales obras y señalan las siguientes causas de esto:

Smith y colaboradores (1995) recomendaron que se llevara a cabo un estudio piloto o que se tomaran repetidas muestras en varios puntos en cada sitio, así como muestras externas en distintos momentos. Esto haría posible mejorar las predicciones de la ecología de los complejos construidos a orillas de canales y mejorar de esa manera la gestión de los efectos de las actividades de los humanos en los estuarios.

Bibliografía


Este informe ha sido preparado por Robin Reilly, Investigador Voluntario adscrito a la Oficina de Ramsar, con ayuda de Bill Phillips, sobre la base de aportaciones y referencias transmitidas a la Oficina en el primer semestre de 1998. La sinopsis introductoria fue redactada por Bill Phillips, Secretario General Adjunto de la Oficina de Ramsar.


Para mayor información contactar a la Oficina de la Convención de Ramsar, Rue Mauverney 28, CH-1196 Gland, Suiza (tel +41 22 999 0170, fax +41 22 999 0169, email ). Translated by Juan Carlos Valdovinos. Este texto se incluyó en el sitio Web el 7 septiembre de 1998. Dwight Peck, Ramsar.