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El Programa 21 y la Convención sobre los Humedales (3)

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  El Programa 21 y la Convención sobre los Humedales

Documento presentado al Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) de las Naciones Unidas para el examen y evaluación de la ejecución del Programa 21 y del Plan para la ulterior ejecución del Programa 21

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Sección 7. Conservación y uso sostenible de la biodiversidad

7.1 Introducción

177. El capítulo 15 del Programa 21 trata de cuestiones relacionadas con la conservación de la diversidad biológica y en él se hace notar que: "Los bienes y los servicios esenciales de nuestro planeta dependen de la variedad y la variabilidad de los genes, las especies, las poblaciones y los ecosistemas." (Párrafo 15.2).

178. No llama la atención que el grueso de los objetivos fijados en el capítulo 15 se recoja en los programas actuales del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Este capítulo contiene algunas referencias importantes a los ecosistemas de humedales, lo que es significativo desde la óptica de la Convención de Ramsar.

179. En el apartado b) del inciso "a) Actividades de gestión" del epígrafe "Actividades" se insta a los países a: "Incorporar en los planes, programas y políticas sectoriales o transectoriales pertinentes, las estrategias para la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de los recursos biológicos y genéticos, prestando particular atención a la especial importancia de los recursos biológicos y genéticos terrestres y acuáticos para la agricultura y la alimentación."

180. En el apartado g) de la misma sección se afirma que: "las medidas in situ deberían incluir el reforzamiento de los sistemas de las zonas terrestres, marinas y acuáticas protegidas para dar cabida a, en particular, las zonas pantanosas vulnerables, sean o no de agua dulce, y los ecosistemas ribereños, tales como los estuarios, los arrecifes de coral y los manglares."

181. Además, en el apartado (h) de esta sección se recomienda, entre otros, a los gobiernos "Promover la renovación y la restauración de los ecosistemas dañados y la recuperación de las especies amenazadas o en peligro."

182. Por último, en el inciso "(c) Cooperación y coordinación en los planos internacional y regional" se describen varias acciones, comprendidas las siguientes, que son directamente pertinentes:

(e) Promover la cooperación entre las partes en las convenciones y los planes de acción internacionales pertinentes, con miras a intensificar y coordinar los esfuerzos por conservar la diversidad biológica y lograr la utilización sostenible de los recursos biológicos;

(f) Reforzar el apoyo a los instrumentos, los programas y los planes de acción internacionales y regionales relacionados con la conservación de la diversidad biológica y con la utilización sostenible de los recursos biológicos;

(g) Promover el mejoramiento de la coordinación internacional de las medidas encaminadas a la conservación y la ordenación eficaces de las especies migratorias que estén en peligro y que no constituyan plagas, incluidos los niveles apropiados de apoyo para el establecimiento y la ordenación de zonas protegidas en lugares transfronterizos.

7.2 Colaboración con el Convenio sobre la Diversidad Biológica

181. Pese a que la Convención sobre los Humedales no se menciona específicamente en estas citas del capítulo 15 del Programa 21, han preparado el terreno para el fortalecimiento continuo de la asociación de colaboración que mantienen actualmente el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y la Convención de Ramsar. En su tercer período de sesiones, celebrado en 1996, la Conferencia de las Partes en el CDB aceptó a la Convención de Ramsar como "asociada con funciones de dirección" (Decisión III/21) en la ejecución de las actividades relacionadas con ecosistemas de humedales y esta relación se ha convertido en un modelo de asociación y colaboración entre convenciones.

182. Como se explica más detalladamente en la sección 8.3, la asociación de trabajo entre la Convención de Ramsar y el Convenio sobre la Diversidad Biológica se inició con el Memorando de Cooperación firmado en enero de 1996. En 1998 se aprobó el primer Plan de Trabajo Conjunto entre las convenciones y actualmente se halla en vigor el segundo, que abarca el período que termina a finales de 2001.

183. El alcance de la asociación entre el CDB y Ramsar se explica en mayor grado en la sección 8.3; no obstante, varios aspectos de la asociación CDB-Ramsar son importantes en el contexto del examen de la labor realizada en consonancia con el capítulo 15 del Programa 21. La amplia definición de ‘humedal’ de Ramsar significa que tiene un interés directo en la labor del CDB relacionada con temas ecosistémicos tales como sistemas de aguas continentales y costeras, bosques (por ejemplo, bosques de pantano turboso anegado – véase infra el correspondiente recuadro informativo), tierras agrícolas, tierras áridas y ecosistemas de montaña.

184. Tanto el CDB como Ramsar están ejecutando programas similares en términos de las denominadas cuestiones intersectoriales, tales como especies exóticas, incentivos, indicadores, turismo sostenible y utilización sostenible de recursos naturales. Los niveles de eficiencia que se están alcanzando mediante sus esfuerzos hoy coordinados en estos ámbitos constituyen una enseñanza para la aplicación global del Programa 21 y especialmente de las convenciones de la CNUMAD. Por último, y esto es lo más importante, en el Plan de Trabajo Conjunto se reconoce la necesidad de asegurar unos vínculos institucionales fuertes entre los órganos subsidiarios científicos de las convenciones y sus centros nacionales de coordinación, así como en materia de presentación de informes nacionales. El CDB y Ramsar están haciendo todo esto en el marco de su histórico Plan de Trabajo Conjunto.

7.3 La Lista de Ramsar de Humedales de Importancia Internacional

185. Uno de los tres pilares del funcionamiento de la Convención de Ramsar, su Lista de Humedales de Importancia Internacional, merece una mención especial en este contexto, así como en las deliberaciones de Rio+10. Actualmente contiene 1.050 humedales de importancia internacional repartidos en los territorios de 123 Partes Contratantes. Su área combinada es de casi 80 millones de hectáreas y comprenden el espectro completo de tipos de humedales reconocidos con arreglo a la Convención de Ramsar (véase el cuadro 3 en la sección 5).

186. Ramsar considera que éstos son los reservorios genéticos, de especies y ecosistemas del planeta’, así como espacios en los que se ponen en práctica y demuestran los principios de uso racional. De éstos, 857 contienen humedales de los tipos de agua dulce y 498 son ecosistemas de humedales costeros, en tanto que 299 comprenden humedales artificiales o humedales dedicados con atributos y valores ecológicos especiales. (Cabe observar que la suma de estos humedales es superior a 1.050 porque algunos sitios comprenden varios tipos de humedales).

187. Ha llegado la hora de reconocer esta red mundial, que se expande y diversifica aún más cada semana, como el activo natural mundial que representa.

188. En su 7a. Reunión (1999), la Conferencia de las Partes en la Convención de Ramsar reconoció la necesidad de velar por que la Lista de Humedales de Importancia Internacional en expansión continua comprendiera los humedales más importantes; importantes desde la óptica de la conservación de la biodiversidad, pero también en términos de su funcionamiento ecológico e hidrológico. Adoptó el Marco estratégico y lineamientos para el desarrollo futuro de la Lista de Humedales de Importancia Internacional (Resolución VII.11, Manual 7 del ‘juego de herramientas’ de Ramsar para el uso racional) y fijó la ambiciosa meta de lograr una Lista de 2.000 sitios Ramsar para 2005, año de celebración de la 9a. Reunión de la Conferencia de las Partes en Ramsar. En ella se exhorta a las Partes a que adopten un enfoque sistemático respecto de las futuras designaciones para velar por que la Convención pueda "crear y mantener una red internacional de humedales que revistan importancia para la conservación de la diversidad biológica mundial y para el sustento de la vida humana debido a las funciones ecológicas e hidrológicas que desempeñan" – esta es la Visión para la Lista de Ramsar de Humedales de Importancia Internacional.

189. Es también importante que en la Visión para la Lista de Ramsar se exhorte a las Partes a "crear y mantener" esta red de sitios. Para coadyuvar a las Partes y a las poblaciones locales en esta importante empresa, la Convención de Ramsar ha producido como Manual 8 de su ‘juego de herramientas’ una recopilación de las orientaciones adoptadas en años anteriores que tratan del manejo de sitios – el Manual se titula "Marcos para manejar humedales de importancia internacional y otros humedales". Cabe destacar la alusión a "otros humedales" en el título de este Manual, pues las orientaciones sobre planificación del manejo, monitoreo y evaluación de riesgos y del impacto recopiladas se aplican a todos los humedales.

190. Siete de los ocho criterios de Ramsar para identificar humedales de importancia internacional forman el Grupo B, "Sitios de importancia internacional para conservar la diversidad biológica" (véase el recuadro informativo 29), y entre ellos figuran criterios específicos aplicables a los sitios importantes para especies vulnerables, amenazadas o críticamente amenazadas o a las comunidades ecológicas amenazadas (criterio 2), a los sitios importantes para sostener poblaciones vegetales y/o animales de importancia para conservar la diversidad biológica de una región biogeográfica determinada (criterio 3) y a los sitios importantes para sostener especies vegetales y/o animales en una etapa crítica de su ciclo biológico o donde se pueden refugiar cuando reinan condiciones adversas (criterio 4). En términos de la conservación de la biodiversidad en general, destaca el hecho de que 656 de los 1.045 sitios existentes cumplen el criterio 2, 520 cumplen el criterio 3 y 498 el criterio 4.

191. Estas cifras ponen de manifiesto que la red de sitios de Ramsar está haciendo una contribución importante a la conservación de la biodiversidad en todo el mundo. Cuando se toma en consideración la amplia definición de ‘humedal’ de Ramsar, estos criterios entrañan un potencial enorme de conseguir que la mayor parte de los ecosistemas y hábitat más significativos del mundo para la conservación de la biodiversidad se designen con arreglo a la Convención de Ramsar. Esta vía merece ser explorada por los respectivos organismos subsidiarios científicos de ambas convenciones y Rio+10 debería alentarlos a hacerlo.

192. Uno de los aspectos importantes de la Lista de Ramsar de Humedales de Importancia Internacional es que el concepto de ‘uso racional’ (desarrollo sostenible) de la Convención es enteramente compatible con el acto de designar sitios. En la 7a. Reunión de la Conferencia de las Partes, éstas hicieron suyo lo siguiente:

"El acto de designar (incluir en la Lista) un humedal como de importancia internacional con arreglo a la Convención es un primer paso apropiado en el camino de la conservación y el uso sostenible, y su finalidad es lograr el uso racional (sostenible) a largo plazo del sitio."

Tomado de la sección III de Marco estratégico y lineamientos para el desarrollo futuro de la Lista de Humedales de Importancia Internacional, Manual 7 del ‘juego de herramientas’ de Ramsar para el uso racional

193. Esta afirmación es muy significativa en el contexto del Programa 21, ya que puede decirse que indica, al menos en principio, que la red mundial de sitios Ramsar está de hecho concebida para que sirvan de sitios de ‘demostración’ del desarrollo sostenible. Por consiguiente, deberían ser reconocidos como tales por Rio+10 y toda la influencia y el respaldo de las Naciones Unidas debería orientarse a conseguir que esta red de sitios se cree y mantenga como "una red internacional de humedales que revistan importancia para la conservación de la diversidad biológica mundial y para el sustento de la vida humana debido a las funciones ecológicas e hidrológicas que desempeñan" – como se prescribe en la Visión para la Lista de Ramsar.

194. Dos de los criterios de Ramsar guardan relación específicamente con los hábitat de aves acuáticas (criterios 5 y 6). Para demasiadas personas esta fue el rasgo distintivo de Ramsar durante muchos años. Hoy, esto sigue siendo un aspecto importante de la labor de la Convención, especialmente porque los hábitat de aves acuáticas siguen quedando expuestos a amenazas.

195. Los esfuerzos mundiales para proteger a las aves migratorias en particular se están organizando como es debido (véase el recuadro informativo), aun cuando las amenazas persisten y algunas poblaciones siguen disminuyendo. La principal contribución de Ramsar a esta labor de conservación de la biodiversidad en todo el mundo ha consistido en conseguir que numerosos sitios hayan sido designados humedales de importancia internacional, lo que ha contribuido a crear una red de lugares críticos, como refugios, lugares de parada y de cría y reproducción de más de 400 especies. De hecho, 418 de los 1.050 sitios Ramsar existentes han sido designados porque cumplen el criterio 4 y 475 cumplen el criterio 6.

7.4 Examen de temas y políticas y ‘cambios de rumbo’ recomendados

196. La contribución de Ramsar en esta área del Programa 21 se puede resumir como sigue:

a) Memorándum de Cooperación y correspondiente Plan de Trabajo Conjunto entre Ramsar y el Convenio sobre la Diversidad Biológica (véase asimismo la sección 8);

b) ampliación de la red de sitios Ramsar - 1.050 humedales de importancia internacional que están contribuyendo de algún modo a la conservación de la biodiversidad, algunos de ellos de forma muy significativa como hábitat de especies o comunidades ecológicas amenazadas o en peligro;

c) 416 sitios Ramsar (44%) que cuentan con planes de manejo en vigor o elaboración para promover la conservación y el uso racional y meta de incrementarlos a 1.200 para finales de 2002;

d) publicación de Marcos para manejar humedales de importancia internacional y otros humedales (Manual 7 del ‘juego de herramientas’ de Ramsar para el uso racional) que da orientaciones acerca de la planificación del manejo, el monitoreo de sitios y la evaluación de riesgos;

e) publicación de Marco estratégico y lineamientos para el futuro de la Lista de Humedales de Importancia Internacional (Manual 7 del ‘juego de herramientas’ de Ramsar para el uso racional), comprendidas orientaciones especiales relativas a la designación de sistemas kársticos y otros sistemas hidrológicos subterráneos;

f) Plan de acción mundial para el uso racional y el manejo de las turberas de Ramsar;

g) las orientaciones complementarias que el GECT de Ramsar está elaborando para coadyuvar a las Partes en la identificación de sus turberas, pastizales húmedos, arrecifes de coral, manglares, prados de pastos marinos y comunidades bentónicas de fondo blando; y

h) las distintas iniciativas relacionadas con vías migratorias de aves que se están impulsando en las Américas, Asia y el Pacífico y África y Eurasia.

197. Algunos de los retos enfrentados por Ramsar en esta área comprenden:

a) contribuir a que su relación de trabajo con el Convenio sobre la Diversidad Biológica continúe fortaleciendo la cooperación entre convenciones y sirviendo de modelo en este sentido;

b) conseguir que la cada vez más extensa red de Ramsar de humedales de importancia internacional sea reconocida por Rio+10 como componente fundamental de las estrategias mundiales de desarrollo sostenible;

c) conseguir que se agilice la planificación del manejo de todos los sitios Ramsar, que los correspondientes planes se elaboren en estrecha consulta con los principales grupos y promuevan el desarrollo sostenible y la conservación de la biodiversidad;

d) instar a las Partes en la Convención a que apliquen el Marco estratégico para el desarrollo de la Lista de Humedales de Importancia Internacional y que esto haga aumentar el número de humedales de los tipos infrarrepresentados y los humedales más importantes para la conservación de la biodiversidad y el sustento de la vida designados con arreglo a la Convención y administrados con vistas a la sostenibilidad;

e) conseguir que todas las Partes apliquen cabalmente el Plan de acción mundial de Ramsar para el uso racional y el manejo de las turberas, incluso mediante estrategias de uso racional de las turberas, y una red mundial de sitios Ramsar de turberas; y

f) alentar nuevos esfuerzos para conservar las aves migratorias y sus hábitat de humedales.

Examen de políticas y ‘cambios de rumbo’ recomendados para Rio+10

198. El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) tiene un programa ambicioso y de gran envergadura. Por contraste, la Convención de Ramsar tiene un alcance algo más estrecho, aun cuando (como se demuestra en esta sección) gracias a su definición amplia de ‘humedal’ tiene un interés directo en varios temas ecosistémicos del CDB. Al igual que el CDB, la Convención de Ramsar está abordando una serie de temas intersectoriales. Es pues muy alentador que hoy ambas convenciones estén colaborando tan estrechamente entre sí y que el CDB se pueda apoyar en una convención más especializada para impulsar aspectos fundamentales de su programa de trabajo. A la inversa, el papel directivo asumido por el CDB respecto de algunas cuestiones intersectoriales hace posible que la Convención de Ramsar aproveche los resultados de las deliberaciones del CDB y los transmita a sus coordinadores. Rio+10 debería tomar nota de esta relación de trabajo y encomiarla por todo lo que representa.

199. En el terreno de la conservación y del uso sostenible de la biodiversidad Rio+10 tiene varios retos importantes ante sí. Conforme se degradan y fragmentan los medios y los hábitat se acentúa el reto de conservar genes, especies, poblaciones y ecosistemas. En la sección anterior se instó a Rio+10 a hacer de la restauración de ecosistemas una de sus prioridades y el mismo reto es válido en este contexto en términos de conservación de la diversidad biológica.

200. Un examen detenido de los textos del CDB y de la Convención de Ramsar pone de manifiesto semejanzas con respecto a la conservación in-situ que a juicio de Ramsar hacen posible que ambas convenciones se apoyen mutuamente todavía más decididamente que ahora y que de esta manera se avance apreciablemente en la ejecución del Programa 21.

201. El artículo 7 (Identificación y seguimiento) y su anexo I, así como los artículos 8 (Conservación in situ) y 10 (Utilización sostenible de los componentes de la diversidad biológica) del CDB tienen paralelos directos en los artículos de la Convención de Ramsar relativos a la identificación y designación de humedales de importancia internacional (párrafos 1 y 2 del artículo 2), el monitoreo de estos sitios (párrafo 2 del artículo 3) y la aplicación del principio de uso racional (párrafo 1 del artículo 3). En el artículo 8 del CDB, relativo a la conservación in situ, se hace referencia al establecimiento de áreas protegidas "donde haya que tomar medidas especiales para conservar la diversidad biológica".

202. Hasta la fecha 123 Partes en la Convención de Ramsar han identificado y designado 1.050 humedales de importancia internacional pertinentes para los denominados temas ecosistémicos del CDB (aguas continentales, marinas y costeras, tierras áridas, montañas, etc.). De esta manera las Partes en cuestión han avanzado mucho asimismo en el cumplimiento de sus obligaciones con arreglo al CDB. Esta sinergia accesoria se debe a que siete de los ocho criterios Ramsar para designar sitios forman el Grupo B, "Sitios de importancia internacional para conservar la diversidad biológica" (véase el recuadro informativo 29), entre los que figuran criterios específicos referentes a:

a) sitios de importancia para especies vulnerables, en peligro o en peligro crítico, o comunidades ecológicas amenazadas (criterio 2);

b) sitios de importancia para el sustento de poblaciones de especies vegetales y/o animales importantes para mantener la diversidad biológica de una región biogeográfica determinada (criterio 3); y

c) sitios de importancia para el sustento de especies vegetales y/o animales en una etapa crítica de su ciclo biológico o que les ofrecen refugio cuando prevalecen condiciones adversas (criterio 4).

203. De los 1.050 sitios Ramsar existentes, 656 se inscribieron por cumplir el criterio 2, 520 por cumplir el criterio 3 y 498 por cumplir el criterio 4. Muchos sitios cumplen más de un criterio.

204. Estas cifras ponen de relieve que la red de humedales de importancia internacional de Ramsar está haciendo una contribución importante a la conservación de la biodiversidad mundial y si Rio+10 la promoviera como mecanismo para impulsar el Programa 21 se convertiría de inmediato en una importante plataforma de los esfuerzos para conservar la diversidad biológica. El principio de uso racional de Ramsar significa que dichos humedales son sitios de ‘demostración’ para el desarrollo sostenible y el uso sostenible de la diversidad biológica.


Recuadro 26 - Valoración de los servicios de los Humedales - productos

  • La lista de productos de los humedales explotados por los seres humanos es muy larga. La explotación se lleva a cabo a todos los niveles: comercial, artesanal y de subsistencia.
  • El pescado consumido por 1.000 millones de personas representa su principal fuente de proteína. La mayor parte corresponde a especies marinas, dos tercios de las cuales dependen de humedales en alguna etapa de su ciclo biológico.
  • Los arrecifes de coral bien manejados son capaces de producir 15 toneladas de pescado y otros alimentos marinos por km2 por año .
  • Los manglares de la Bahía Moreton (Australia), se valoraron en 4.850 dólares E.U.A. por hectárea en función de las capturas de pescado comerciable.
  • El arroz, una planta de humedal, es el principal alimento de 3.000 millones de personas.
  • El comercio internacional de pieles de cocodrílidos está valorado en 500 millones de dólares E.U.A. por año.
  • En el Brasil, la Reserva de Mamirauá de un millón de hectáreas aporta productos de humedales por un valor de 4,4 millones de dólares E.U.A. por año.

 

Recuadro 27 - Las turberas en peligro

En total las turberas cubren unos 400 millones de hectáreas y representan aproximadamente el 50% de los humedales terrestres y de agua dulce del mundo. Pese a ser el tipo de humedal más extenso del mundo, menos del 10% de la superficie de las turberas mundiales está representado en la Lista de Ramsar. Hasta octubre de 1999 sólo 93 (el 9%) de los 1.005 sitios inscritos en ella comprendían turberas arboladas, en tanto que 238 (el 24%) contenían turberas no arboladas.

Las turberas se componen sobre todo de materia vegetal semidescompuesta acumulada durante períodos que oscilan entre cinco y ocho mil años. Contribuyen en grado importante a la diversidad biológica de muchas regiones del mundo, pero sobre todo en el trópico. Las turberas aportan diversos bienes y servicios, directa e indirectamente, en forma de productos forestales y pesqueros, energía, mitigación de crecidas, abastecimiento de agua y recarga de acuíferos. Además, su importancia funcional es muy superior a su extensión geográfica – el carbono almacenado en la turba representa el 25% del acerbo de carbono de los suelos del mundo que podría contribuir al calentamiento de la atmósfera y a la perturbación del clima si fuera liberado.

Las turberas del mundo están sometidas a presiones cada vez mayores como resultado de las actividades de desarrollo como la conversión para la agricultura, y las actividades forestales y mineras, para servir como fuente de energía y como insumo en la horticultura. Los incendios forestales recientes en el sudeste de Asia señalaron a la atención internacional los impactos económicos, sociales y culturales de la degradación y destrucción continuas de las turberas tropicales. En su respuesta titulada Humedales en llamas * (octubre de 1997), el Comité Permanente de la Convención de Ramsar dirigió un llamamiento a las Partes para que reconocieran que la única esperanza de conseguir que los recursos de las turberas se administren con vistas a la sostenibilidad a largo plazo estriba en decisiones y acciones de política estratégicas.

La respuesta de Ramsar a la necesidad de tomar acciones urgentes en pro de la conservación y el uso racional de este recurso amenazado del mundo se define en la Recomendación 7.1 de la COP7, titulada Plan de acción mundial para el uso racional y el manejo de las turberas (véase el apéndice I), y en su anexo, titulado, Proyecto de plan de acción mundial para el uso racional y el manejo de las turberas. En ella se pide, entre otras cosas, que se realice un inventario y una evaluación de la turberas, que se protejan los sitios particularmente amenazados (como las turberas tropicales y boreales), que se designen más turberas para ser incluidas en la Lista de Ramsar y que se incremente la comprensión y la conciencia de las funciones y los valores de las turberas. Se prevé que el Plan de acción mundial se ultime a principios del año 2000.

*Se puede consultar en la página Web de la Convención de Ramsar en http://ramsar.org/w.n.peat_fires.htm.

Tomado del Manual 7 de Ramsar para el uso racional, Marco estratégico y lineamientos para el desarrollo futuro de la Lista de Humedales de Importancia Internacional.

Valoración de los servicios de los humedales - ecoturismo

  • Muchos humedales son lugares de destino turístico de primer orden; algunos de los más notables están protegidos como parques nacionales, bienes del Patrimonio Mundial, sitios Ramsar o reservas de biosfera. Muchos humedales generan ingresos apreciables en los planos local y nacional.
  • Millones de personas practican actividades recreativas como la pesca, la caza, la vela, etc., y gastan miles de millones de dólares en ellas.
  • Los humedales son lugares ideales para involucrar al público en general y a los alumnos de escuelas primarias en particular en experiencias de aprendizaje prácticas en un clima eminentemente recreativo, para elevar la conciencia respecto de las cuestiones ambientales.
  • En Australia en el Parque Marino de la Gran Barrera de Arrecifes se registraron 1,6 millones de días/visitante en 1997, valorados en más de 540 millones de dólares E.U.A., en tanto que en el más remoto Parque Nacional de Kakadu se ingresan 800.000 dólares E.U.A. por año.
  • Las Islas Caimán atraen a 168.000 buceadores por año, que gastan 53 millones de dólares E.U.A.
  • Todos los países del Caribe dependen de sus playas y arrecifes para atraer a millones de visitantes cada año; su industria turística se valoró en 8.900 millones de dólares en 1990, equivalentes a la mitad de su PNB.
  • En los E.U.A. hay más de 45 millones de aficionados a la pesca recreativa, que gastan 24.000 millones de dólares al año en esta afición.
  • En el Canadá, México y los E.U.A. hay más de 60 millones de aficionados a observar aves migratorias y 3,2 millones de aficionados a la caza de patos, ánsares y otras aves; en conjunto generan actividades económicas valoradas en más de 20.000 millones de dólares E.U.A. por año.

 

Recuadro 29 - La red de Ramsar de humedales de importancia internacional -

Un activo mundial de biodiversidad que merece la pena fomentar

En la actualidad hay 1.050 sitios Ramsar distribuidos en 123 países con un área total de casi 80 millones de hectáreas que están haciendo una contribución importante a la ejecución del Programa 21.

La Visión para la Lista de Humedales de Importancia Internacional es "Crear y manetener una red internacional de humedales que revistan importancia para la conservación de la diversidad biológica mundial y para el sustento de la vida humana debido a las funciones ecológicas e hidrológicas que desempeñan".

Criterios para la designación de Humedales de Importancia Internacional

Grupo A de los Criterios: Sitios que comprenden tipos de humedales representativos, raros o únicos

Criterio 1: Un humedal deberá ser considerado de importancia internacional si contiene un ejemplo representativo, raro o único de un tipo de humedal natural o casi natural hallado dentro de la región biogeográfica apropiada.

Grupo B de los Criterios: Sitios de importancia internacional para conservar la diversidad biológica

Criterios basados en especies y comunidades ecológicas

Criterio 2: Un humedal deberá ser considerado de importancia internacional si sustenta especies vulnerables, en peligro o en peligro crítico, o comunidades ecológicas amenazadas.

Criterio 3: Un humedal deberá ser considerado de importancia internacional si sustenta poblaciones de especies vegetales y/o animales importantes para mantener la diversidad biológica de una región biogeográfica determinada.

Criterio 4: Un humedal deberá ser considerado de importancia internacional si sustenta especies vegetales y/o animales cuando se encuentran en una etapa crítica de su ciclo biológico, o les ofrece refugio cuando prevalecen condiciones adversas.

Criterios específicos basados en aves acuáticas

Criterio 5: Un humedal deberá ser considerado de importancia internacional si sustenta de manera regular una población de 20.000 o más aves acuáticas.

Criterio 6: Un humedal deberá ser considerado de importancia internacional si sustenta de manera regular el 1% de los individuos de una población de una especie o subespecie de aves acuáticas.

Criterios específicos en base a peces

Criterio 7: Un humedal deberá ser considerado de importancia internacional si sustenta una proporción significativa de las subespecies, especies o familias de peces autóctonas, etapas del ciclo biológico, interacciones de especies y/o poblaciones que son representativas de los beneficios y/o los valores de los humedales y contribuye de esa manera a la diversidad biológica del mundo.

Criterio 8: Un humedal deberá ser considerado de importancia internacional si es una fuente de alimentación importante para peces, es una zona de desove, un área de desarrollo y crecimiento y/o una ruta migratoria de la que dependen las existencias de peces dentro o fuera del humedal.

 

Recuadro 30 - Cooperación internacional y conservación de aves acuáticas migratorias

Con una precisión sorprendente, cada otoño las aves migratorias abandonan sus lugares de cría y reproducción en el hemisferio norte y vuelan cientos y a veces miles de kilómetros para pasar el invierno en el hemisferio sur. Entre ambas regiones, estas aves dependen de lugares de ‘parada’ idóneos donde poder alimentarse y descansar antes de continuar su viaje. Esta complicada forma de vida plantea un reto especial a quienes se interesan por su supervivencia, pues la ruptura de un único eslabón puede ser calamitoso para poblaciones enteras de aves migratorias. Es preciso hacer esfuerzos de colaboración a escala internacional para garantizar la conservación de todos los sitios críticos, que pueden hallarse en varios países y estar separados por cientos de kilómetros.

En los 15 últimos años se han encontrado distintas soluciones innovadoras para proteger los sitios críticos para las aves costeras y otras especies que utilizan hábitat de humedales en alguna etapa de su migración. Algunas soluciones han supuesto acuerdos intergubernamentales formales, como el Plan de Manejo de las Aves Acuáticas de América del Norte y el Acuerdo africano y euroasiático sobre las aves acuáticas migratorias (AEWA), en tanto que otras han descansado en redes informales de sitios, como las redes de reservas de aves costeras del Hemisferio Occidental y de Asia Oriental-Australasia. Ambos enfoques han producido mecanismos internacionales eficaces para proteger los lugares situados en las vías migratorias empleadas por las aves costeras migratorias.

La Estrategia de conservación de las aves acuáticas migratorias de Asia y el Pacífico para el período 1996-2000 aportó a la región de Asia un marco para importantes iniciativas de conservación de aves acuáticas que debían impulsarse en el período quinquenal. La estrategia se elaboró gracias a los esfuerzos de colaboración de muchas organizaciones gubernamentales y no gubernamentales en varios foros internacionales de conservación en 1994 y 1995. En la COP6 se alentó decididamente a las Partes Contratantes en Ramsar (en la Recomendación 6.3, relativa a la Iniciativa de Brisbane) a que respaldaran la ejecución de la Estrategia, que coordina Wetlands International. A finales de 2000 en Okinawa (Japón) se adoptó la nueva Estretagia de conservación de las aves acuáticas de Asia y el Pacífico para el período 2001-2005.

Una de las prioridades de la Estrategia ha sido el establecimiento de tres redes altamente eficaces para aves migratorias, la Red de reservas de aves costeras de Asia Oriental-Australasia, la Red de sitios de grullas de Asia Nororiental y la Red de sitios de Anatidae de Asia Oriental. En conjunto estas redes internacionales abarcan 78 humedales clave situados a lo largo de la vía migratoria Asia-Pacífico, donde se hacen esfuerzos para proteger los lugares de parada críticos y recoger e intercambiar datos sobre sus visitantes migratorios.

Los conocimientos sobre los patrones de migración (cuándo y adónde se desplazan las especies) y los sitios clave (de cría y reproducción, los empleados para otros fines y los de parada) son informaciones de referencia críticas para una conservación efectiva, pero esta información a menudo está dispersa o no se ha publicado. Para respaldar la Estrategia y al AEWA, Wetlands International ha venido recopilando la información disponible en atlas de vías migratorias que abarcan los grupos taxonómicos de las correspondientes regiones geográficas. Hay cuatro atlas disponibles o en preparación y se prevé preparar otros.

En cuanto a las Américas, la Red de reservas de aves costeras del Hemisferio Occidental (WHSRN) y el Plan de Manejo de las Aves Acuáticas de América del Norte colaboran entre sí en los Estados Unidos y el Canadá para fortalecer la conservación de las aves costeras y los humedales. La WHSRN, que se extiende también hacia México y Sudamérica, la dirigen conjuntamente Wetlands International-Americas y el Manomet Observatory. La calidad de miembro de esta red, que comprende tierras públicas y privadas, es enteramente voluntaria y hay redes de reservas en Argentina, Brasil, Canadá, México, Perú, Suriname, así como en 12 estados de los Estados Unidos.

El Plan de Manejo de las Aves Acuáticas de América del Norte, firmado por el Canadá y los Estados Unidos en 1986 y por México en 1994, es un esfuerzo de colaboración en materia de conservación de parte de miles de asociados que representan un amplio espectro de intereses en los tres países. El reto para el Plan era coordinar y focalizar las actividades de conservación en los tres países para incrementar de forma mensurable las poblaciones de un recurso migratorio compartido de alta movilidad, estos es, las aves acuáticas. Si bien el Plan de Manejo ha sido firmado por los tres gobiernos, su eficacia estriba en los variados y efectivos tipos de colaboración establecidos entre los sectores público y privado. Se ha reconocido que para ser efectivos, los esfuerzos de conservación en el decenio de 1990 debían ir más lejos que el énfasis tradicional en los recursos naturales que se encuentran en tierras públicas y abarcar paisajes enteros, con inclusión de tierras públicas y privadas. La finalidad de este enfoque de gestión de los hábitat de las aves acuáticas tomando como base hábitat enteros es establecer un equilibrio entre los objetivos socioeconómicos y de conservación dentro de una región, y su éxito a largo plazo depende de que las comunidades locales hagan suyo el concepto de ‘custodia’, comprendidas las actividades de planificación, ejecución y vigilancia.

Los asociados han trabajado colectivamente para conservar cinco millones de acres (más de dos millones de hectáreas) de ecosistemas de humedales, invirtiendo más de 1.500 millones de dólares E.U.A. entre 1986 y 1997 en la restauración, protección, mejoramiento y gestión de hábitat de humedales para aves migratorias, lo que ha beneficiado también a otros grupos de animales y plantas. Esto se ha logrado mediante una serie de proyectos y actividades conjuntas coordinados por un Comité de Planificación integrado por 18 miembros.

El más reciente acuerdo formal relativo a las aves migratorias es el Acuerdo africano y euroasiático sobre las aves acuáticas migratorias (AEWA), que entró en vigor en noviembre de 1999. Este acuerdo, regido por la Convención de Bonn (la Convención sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres), fue iniciativa del Ministerio de Agricultura, Gestión de la Naturaleza y Pesca de los Países Bajos. Se aplica a una proporción importante de Eurasia y América septentrional y a toda África (es decir, a unos 120 países), así como a 170 especies de aves acuáticas. El acuerdo consta de dos partes, ambas jurídicamente vinculantes. El Acuerdo enuncia una doctrina, un marco jurídico y normas, en tanto que el Plan de Acción describe las medidas de conservación que se han de adoptar. Los puntos clave del amplio Plan de Acción comprenden:

  • regulación de la caza teniendo en cuenta el estado de conservación de cada población, reconociéndose que en algunas circunstancias la caza puede jugar un papel positivo;
  • elaboración y ejecución de planes de acción específicos para las especies consideradas más amenazadas;
  • elaboración de medidas de emergencia;
  • programas de reintroducción;
  • medidas para encarar problemas relacionados con especies invasoras;
  • inventarios de hábitat, medidas de conservación y gestión (estrechamente relacionadas con la Convención de Ramsar);
  • gestión de las actividades humanas (como el turismo), conflictos en torno a daños causados a cultivos, etc.; y
  • desarrollo y coordinación de investigaciones, actividades de monitoreo, concienciación y programas de capacitación.

Sección 8. Ramsar, las convenciones relacionadas con la CNUMAD y la cooperación internacional

8.1 Introducción

205. En la CNUMAD se aprobaron dos instrumentos internacionales concebidos específicamente para encarar cuestiones clave del Programa 21: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD). Más tarde, el proceso de la CNUMAD dio lugar a la elaboración de la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación.

206. La evolución de la Convención de Ramsar sobre los Humedales precedió a estas tres convenciones en más de 20 años, pero gracias a la previsión de sus forjadores y a la amplitud de su mandato ha sido y sigue siendo un asociado natural de las tres convenciones relacionadas con la CNUMAD.

207. En los últimos cinco años la Convención de Ramsar se ha empeñado activamente por explicar y poner en evidencia los ámbitos de interés común y complementario con las tres convenciones de la CNUMAD, y como se señala en las secciones siguientes, actualmente se la reconoce como asociado cada vez más importante que les ayuda a cumplir sus distintos pero interrelacionados mandatos.

208. No cabe ninguna duda de que la concertación de las tres convenciones relacionadas con la CNUMAD ha provocado mucho debate, orientado el pensamiento político y movilizado acciones y fondos para encarar las cuestiones de desertificación, conservación de la biodiversidad y cambio climático. No obstante, sigue habiendo retos fundamentales en lo que atañe a aplicar estas convenciones sobre el terreno siguiendo modalidades más integradas.

209. La clave del desarrollo sostenible, como se afirma muchas veces en el Programa 21, estriba en derribar los obstáculos institucionales y programáticos de forma que se pueda establecer un equilibrio entre las aspiraciones ecológicas, sociales y económicas. La Convención de Ramsar moderna, como se pone en evidencia en las secciones siguientes de la presente exposición, está desempeñando una función importante en la facilitación de este proceso mediante sus esfuerzos para trabajar y colaborar como asociado con las tres convenciones de la CNUMAD.

210. Fuera de la nueva asociación con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y de la colaboración existente con el CDB y la Convención de lucha contra la desertificación, la Convención de Ramsar mantiene también memorandos de cooperación o entendimiento con la Convención sobre las especies migratorias, el Centro del Patrimonio Mundial dependiente de la UNESCO, el Convenio para la protección y el desarrollo del medio marino de la región del Gran Caribe (Convenio de Cartagena) y el Convenio para la Protección del Mar Mediterráneo contra la contaminación (Convenio de Barcelona).

211. La Convención es parte asimismo en una serie de otros acuerdos con ONG y organizaciones científicas (véase la sección 3). Se anticipan otras asociaciones parecidas, como por ejemplo con el Programa del Hombre y la Biosfera de la UNESCO, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), el Convenio sobre la Protección del Medio Marino en la Zona del Mar Báltico, la Comisión Europea, el Programa regional del Pacifico Sur para el medio ambiente (SPREP), la Iniciativa internacional sobre los arrecifes de coral y el Consejo Hidrológico Mundial. El "Plan de Trabajo 2000-2002 de la Convención" aprobado por la Conferencia de las Partes en su 7a. Reunión (1999) contiene más pormenores sobre las ‘metas’ de Ramsar en este sentido.

212. En el Plan para la ulterior ejecución del Programa 21 se recomendó un espectro de ‘herramientas’ para facilitar una mayor colaboración entre convenciones. En el párrafo 118 se recomiendan varios medios de lograr dicha colaboración, tales como mejorar la programación de reuniones, integrar la presentación de informes nacionales, equilibrar mejor los períodos de sesiones de las conferencias de las partes y de sus organismos subsidiarios científicos y facilitar la participación de los gobiernos en ellos. Además, en el párrafo 119 se observa que en los planos nacional e internacional hacen falta, entre otras cosas, una mejor evaluación científica de los vínculos ecológicos entre las convenciones; identificar los programas que reportan beneficios múltiples; y aumentar la conciencia del público respecto de las convenciones.

213. Si bien se ha avanzado en términos de algunas de las acciones propuestas, no se puede decir que esto se haya traducido ya en los resultados buscados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su 19o período extraordinario de sesiones cuando aprobó el ‘Plan para la ulterior ejecución del Programa 21’. Específicamente se ha obrado para avanzar hacia la gestión integrada de la información y la presentación de informes nacionales (véase el recuadro informativo 31), aunque hasta la fecha esto sólo se ha referido a las convenciones "relacionadas con la biodiversidad", lo que representa una limitación importante en términos de las aspiraciones referentes al desarrollo sostenible y al Programa 21.

214. Un seminario celebrado en octubre de 2000 en el Reino Unido para poner en práctica las recomendaciones formuladas en el informe del CMMC mencionado en el recuadro 31 examinó medios de implantar un enfoque más integrado de presentación de informes nacionales a los acuerdos internacionales relacionados con la biodiversidad y decidió preparar proyectos piloto para probar opciones en los planos nacional e internacional. El seminario, al que asistieron representantes de las secretarías de ocho convenciones, comprendida la de Ramsar, y varias otras organizaciones internacionales que están analizando las sinergias entre convenciones, elaboraron cuatro proyectos piloto que se ejecutarán experimentalmente en 2001 en hasta ocho países con diferentes capacidades y compromisos en virtud de convenciones. Estos proyectos piloto se refieren a:

a. Presentación de informes modulares - establecimiento de una serie de bloques de información sobre distintos aspectos de las prescripciones en materia de presentación de informes;

b. Presentación de informes consolidados – preparación de un informe global que cumpla las prescripciones sobre presentación de informes de una serie de convenciones;

c. Vinculación de la presentación de informes a los procesos de presentación de informes sobre el estado del medio ambiente; y

d. Gestión de information y apoyo regional - establecimiento de medios de mejorar la gestión de la información nacional en apoyo de la presentación de informes y cooperación con los países vecinos por conducto de organizaciones regionales.

215. Un quinto proyecto, ya en marcha, está estableciendo una Base de datos relacionados con el deber de presentar informes, cuyo análisis ayudará a los países a determinar los ámbitos de superposición y sinergia y orientará su gestión de la información nacional con vistas a presentar informes a convenciones.

216. Como se pone de relieve claramente en las tres secciones siguientes, se ha avanzado también en la evaluación de los vínculos ecológicos entre convenciones. El Plan de Trabajo Conjunto entre el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Convención de Ramsar (véase la sección 8.3) es un modelo de colaboración entre dos convenciones para definir programas comunes que reportan beneficios múltiples.

218. Es evidente que queda mucho por hacer para lograr la sinergia que tanta falta hace en el plano mundial.

8.2 Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático

219. La nueva asociación entre la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la Convención de Ramsar descansa en dos funciones contrastadas pero igualmente importantes desempañadas por los humedales en términos de la dinámica del cambio climático. Una es la ordenación de los gases de efecto invernadero (especialmente dióxido de carbono) y la otra la mitigación física de los impactos del cambio climático (véase el recuadro informativo 32).

220. Ramsar presentó declaraciones a la Conferencia de las Partes en esta Convención en sus períodos de sesiones 5o y 6o. Con ocasión de 5o período de sesiones de la Conferencia la secretaría de Ramsar presentó un documento titulado "Wetlands and Climate Change" (Los humedales y el cambio climático) preparado para Ramsar por la UICN – Unión Mundial para la Naturaleza. En este período de sesiones la Conferencia pidió a la Secretaría de la Convención que sostuviera conversaciones con Ramsar para determinar cómo reforzar la cooperación mutua. Ambas secretarías están trabajando en este sentido en torno a tres temas generales de interés común:

a) previsión y monitoreo de los impactos del cambio climático en los humedales;

b) función de los humedales en la adaptación a los impactos del cambio climático y su mitigación; y

c) función de los humedales, sobre todo de las turberas y los humedales arbolados, en la reducción de los gases de efecto invernadero.

221. Además, el Grupo de Examen Científico y Técnico (GECT) de Ramsar está preparando un completo examen de los posibles impactos del cambio climático en los humedales, así como de las funciones que los humedales pueden desempeñar en la mitigación de los efectos del cambio climático y del aumento del nivel del mar para la 8a. Reunión de la Conferencia de las Partes (2002). La Convención ha establecido un Grupo de Trabajo de Expertos en humedales y cambio climático para llevar adelante este examen y orientaciones, que ha formulado ya algunas observaciones técnicas sobre el tercer informe de evaluación del IPCC.

222. El GECT está preparando también orientaciones adicionales dirigidas a las Partes Contratantes sobre la evaluación de riesgo en humedales, comprendido el empleo de indicadores de alerta temprana, para inclusión en el ‘juego de herramientas’ de Ramsar. Esta labor es especialmente pertinente para el trabajo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en materia de transferencia y adaptación de tecnología y creación de capacidad.

8.3 Convenio sobre la Diversidad Biológica

223. La asociación de colaboración entre el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Convención de Ramsar se inició sobre la base del Memorándum de Cooperación firmado en enero de 1996. En 1998 se aprobó el primer Plan de Trabajo Conjunto entre las convenciones y ahora se halla en vigor un segundo que abarca el período que acaba a finales de 2001. En estos planes de trabajo conjuntos se reconoce que la Conferencia de las Partes en el CDB aceptó formalmente a la Convención de Ramsar como "asociado con funciones de dirección" respecto de los asuntos relacionados con la biodiversidad de los humedales (Decisión III/21). Prevén también una serie de actividades de carácter más intersectorial que ambas convenciones han de llevar a cabo conjuntamente, tales como actividades relativas a incentivos, evaluación del impacto y especies exóticas.

224. Lo que tal vez ilustra mejor el verdadero alcance de la asociación de colaboración entre el CDB y Ramsar es el índice del segundo Plan de Trabajo Conjunto actualmente en vigor, reproducido más adelante en el correspondiente recuadro informativo.

225. Varios aspectos de la asociación entre el CBD y Ramsar son importantes. Uno es que la amplia definición de Ramsar de ‘humedal’ significa que tiene un interés directo en la labor del CDB a propósito de temas de ecosistemas tales como aguas continentales, sistemas costeros y bosques (por ejemplo, bosques de pantanos turbosos anegados), tierras agrícolas, tierras áridas y ecosistemas de montañas.

226. Tanto el CDB como Ramsar están impulsando programas similares respecto de las denominadas cuestiones intersectoriales, tales como especies invasoras, incentivos, indicadores, turismo sostenible y utilización sostenible de los recursos naturales.

227. Los logros en materia de eficiencia que se están consiguiendo gracias a los esfuerzos actualmente coordinados en estos terrenos son una enseñanza sobre todo para la ejecución del Programa 21 y la aplicación de las convenciones relacionadas con la CNUMAD en general. Por último, y lo más importante, en el Plan se reconoce la necesidad de asegurar unos vínculos institucionales fuertes entre los órganos subsidiarios científicos de las convenciones y sus centros nacionales de coordinación, así como en materia de presentación de informes nacionales.

228. No llama la atención que el Plan de Trabajo Conjunto del CDB y Ramsar se presente sistemáticamente como modelo para avanzar hacia una aplicación más integrada de las convenciones internacionales relativas al medio ambiente. No obstante, si bien hay algunos indicios de que esta colaboración en el plano mundial está empezando a traducirse en una cooperación más estrecha y en enfoques integrados de parte de los centros nacionales de coordinación del CDB y Ramsar, sigue habiendo un gran número de Partes en que esto no salta a la vista. Rio+10 debería examinar esta cuestión a fondo y poner a punto mecanismos para sortear estos impedimentos institucionales.

229. La sección 8 del segundo Plan de Trabajo Conjunto CBD-Ramsar, relativa a ‘sitios importantes’, es especialmente relevante. La Convención de Ramsar cuenta hace ya muchos años con su Lista de Humedales de Importancia Internacional, y esta es una importante contribución directa a la conservación de la biodiversidad, al tiempo que promueve políticas y enfoques que aseguran la utilización racional de estos recursos.

8.4 Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación

230. Las secretarías de la Convención de Ramsar y la Convención de lucha contra la desertificación firmaron un Memorándum de Cooperación en diciembre de 1998. Este acuerdo se concertó por los motivos reflejados en los tres primeros párrafos del preámbulo del Memorándum, que dicen lo siguiente:

CONSCIENTES de las funciones ecológicas fundamentales de los humedales como reguladores y fuentes de agua, como hábitat sustentadores de flora y fauna características, y de que prestan servicios inapreciables a poblaciones humanas de todo el mundo;

CONSIDERANDO que en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas la lucha contra la desertificación comprende actividades que forman parte del aprovechamiento integrado de la tierra, entendiéndose por "tierra" el sistema bioproductivo terrestre que comprende el suelo, la vegetación, otros componentes de la biota y los procesos ecológicos e hidrológicos que se desarrollan dentro del sistema;

CONSCIENTES de que la Convención sobre los Humedales (en adelante denominada la "Convención de Ramsar") promueve acciones nacionales y la cooperación internacional en pro de la conservación y el uso sostenible (racional) de los humedales y los sistemas hidrológicos de los que forman intrínsecamente parte;

231. En el Memorándum se reconoce que tanto Ramsar como la Convención de lucha contra la desertificación promueven el desarrollo sostenible (denomiando "uso racional" por la Convención de Ramsar) y esto es importante.

232. El Memorándum de Cooperación especifica una serie de acciones que se llevarán a cabo, comprendidos aspectos de cooperación institucional, intercambio de información y experiencias, creación de capacidad, ciencia y tecnología y coordinación de programas de trabajo.

233. Por definición la Convención de lucha contra la desertificación y la Convención de Ramsar procuran modificar las conductas que promueven la degradación de tierras – aquélla concentra su labor en las regiones áridas y semiáridas y Ramsar emplea una óptica más global basada en su amplia definición de ‘humedal’. Los mismos usos no sostenibles de la tierra e impactos del cambio climático que están promoviendo la desertificación son también una amenaza para los ecosistemas de humedales. La cooperación científica y técnica entre las convenciones es pues vital, sobre todo entre los centros nacionales de coordinación. Por este motivo, en su 7a. Reunión la Conferencia de las Partes Contratantes en Ramsar invitó al Presidente del organismo subsidiario científico de la Convención de lucha contra la desertificación a integrarse en el Grupo de Examen Científico y Técnico de Ramsar en calidad de observador permanente.

234. Una de las esferas clave de la cooperación entre las convenciones cara al futuro se halla en el plano nacional, donde las políticas o estrategias relacionadas con la desertificación y los humedales deberían armonizarse, sobre todo las de los países con zonas áridas y semiáridas extensas. La Convención de Ramsar alienta a estos países a identificar y designar humedales de importancia internacional sus humedales más importantes (véase la sección 7). Éstos son recursos particularmente preciosos para sostener la vida proporcionando seguridad alimentaria e hídrica en los medios áridos y semiáridos. Tanto la Convención de lucha contra la desertificación como Ramsar procuran promover la utilización sostenible de estos recursos. En el contexto africano, donde la desertificación es una de las mayores preocupaciones, los esfuerzos recientes para conseguir que el Lago Chad sea designado sitio Ramsar son un ejemplo concreto.

8.5 Cooperación internacional, disposiciones institucionales, instrumentos y mecanismos jurídicos

235. El capítulo 2 del Programa 21 trata de la cooperación internacional para el desarrollo sostenible, aunque más desde la óptica financiera que en términos de aspectos como la colaboración transfronteriza o el reparto e intercambio de conocimientos. Estas cuestiones se examinan en los distintos capítulos del Programa 21, donde se recomiendan modalidades específicas de cooperación internacional para promover la acción respecto de temas determinados. Los capítulos 38 y 39 tratan de las instituciones internacionales y de los instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales respectivamente. Estas cuestiones se abordan en la presente sección del informe de Ramsar sobre el Programa 21, empezando por la cooperación internacional.

Cooperación internacional

236. Como se indica en la introducción (sección 1), la Convención de Ramsar descansa en tres pilares – uso racional, Lista de Humedales de Importancia Internacional y cooperación internacional – y por ende se presta especial atención a este último aspecto en la presente sección.

237. Históricamente la Convención de Ramsar concentró una proporción considerable de su energía en la cooperación para la protección de las aves acuáticas migratorias (véase la sección 7.3). Con todo, de resultas del Programa 21 y de la incorporación de los humedales (en todas su formas) en la corriente principal de los debates en torno a la ordenación de los recursos naturales, el alcance de la cooperación internacional en el marco de la Convención se ha ampliado a las esferas siguientes:

a) manejo de humedales y cuencas hidrográficas compartidos;

b) manejo de especies dependientes de humedales compartidos

c) colaboración en asociación con otros organismos y convenciones;

d) intercambio de expertos e información;

e) asistencia internacional en apoyo de la conservación y uso racional de los humedales;

f) aprovechamiento y comercio internacional sostenibles de productos derivados de plantas y animales de humedales; y

g) reglamentación de la inversión extranjera para asegurar la conservación y uso racional de los humedales.

238. En su 7a. Reunión la Conferencia de las Partes (1999) adoptó Lineamientos para la cooperación internacional con arreglo a la Convención de Ramsar sobre los Humedales en la Resolución VII.19. Estos lineamientos se hacen eco de los temas citados y dirigen recomendaciones a las Partes respecto del cumplimiento de su obligación de colaborar entre sí en la aplicación de la Convención.

239. La convención de Ramsar tiene a su haber algunos logros notables en la esfera de la cooperación internacional, comprendidos los siguientes:

a) Manejo de humedales y cuencas hidrográficas compartidos - la cooperación trilateral para el manejo del Lago Prespa entre Albania, la ex República Yugoslava de Macedonia y Grecia;

b) Manejo de especies dependientes de humedales compartidos – las diversas iniciativas respecto de ‘vías migratorias’ que se hallan en marcha en las Américas, Asia y el Pacífico y África y Eurasia;

c) Asociaciones de colaboración entre Ramsar y otro organismos y convenciones – planes de trabajo conjunto primero y segundo entre el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Convención de Ramsar;

d) Intercambio de expertos e información – la iniciativa internacional relativa a los humedales mediterráneos respaldada por Ramsar, conocida también como MedWet (véase el recuadro informativo 38);

e) Asistencia internacional para respaldar la conservación y el uso racional de los humedales – el Fondo Ramsar de Pequeñas Subvenciones y la Iniciativa Humedales para el Futuro.

240. El capítulo 38 trata en algún detalle de los mecanismos institucionales internacionales existentes para respaldar la ejecución de Programa 21, con énfasis en el sistema de las Naciones Unidas.

241. La UNESCO es el depositario de la Convención de Ramsar, pero ésta no se aplica en el marco administrativo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Amiente (PNUMA) o de la Secretaría de las Naciones Unidas. La secretaría de Ramsar, que tiene amplia autonomía, está alojada en la sede de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN). Esta situación refleja los orígenes de la Convención de Ramsar, pues las ONG tuvieron una fuerte participación en la elaboración de este instrumento jurídico internacional.

242. La situación administrativa relativamente singular de la Convención de Ramsar no dificulta en absoluto su contribución a la labor del Programa 21, ni a la de otras convenciones y entidades de las Naciones Unidas.

243. Análogamente, los coordinadores nacionales de los asuntos de la Convención Ramsar y la secretaría colaboran estrechamente con el PNUMA y el PNUD, sobre todo en términos de proyectos respaldados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

244. Además, como se ha puesto de manifiesto en las secciones que preceden, la Convención de Ramsar mantiene excelentes relaciones de trabajo con las convenciones relacionadas con la CNUMAD, la Convención sobre las Especies Migratorias y el Centro del Patrimonio Mundial dependiente de la UNESCO, y está estableciendo vínculos con el Programa del Hombre y la Biosfera.

Instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales

245. El objetivo declarado (resumido) del capítulo 39 es velar por que el derecho internacional y mecanismos afines promuevan la integración de las políticas de medio ambiente y desarrollo. Más concretamente, en él se hace referencia a abordar las dificultades que impiden a algunos Estados, en particular a los países en desarrollo, ser partes en acuerdos e instrumentos internacionales, establecimiento de prioridades para la futura elaboración de textos legislativos sobre el desarrollo sostenible en los planos mundial y otros, aumento de la eficacia del los acuerdos e instrumentos y prevención de diferencias o conflictos entre instrumentos en la esfera del medio ambiente y acuerdos o instrumentos en las esferas social y económica.

246. Desde la óptica de Ramsar hay varias cuestiones que abordar en este sentido, tales como las dificultades persistentes, causadas primordialmente por la falta de recursos, de los países en desarrollo para participar plenamente en la elaboración de políticas y el establecimiento de prioridades mundiales de las convenciones. La coordinación y colaboración insuficientes entre convenciones – en todos los ámbitos – de políticas, científico y administrativo - agrava esta situación.

247. Desde la óptica de Ramsar es necesario también que el proceso de Rio+10 reconozca plenamente las obligaciones jurídicas impuestas por la Convención sobre los Humedales. Por ejemplo, el artículo 5 (véase más adelante) establece la obligación explícita de las Partes en relación con la cooperación internacional respecto de los humedales y recursos hídricos compartidos. La Convención está valiéndose eficazmente de esto en varias partes del mundo en la actualidad (véase la sección 6.4) y brinda al Programa 21 un mecanismo más, que los organismos de las Naciones Unidas no han promovido decididamente hasta ahora.

8.6 Examen de temas y políticas y ‘cambios de rumbo’ recomendados

248. La contribución de Ramsar a la ejecución de este aspecto del Programa 21 puede resumirse como sigue:

a) Memorándum de Cooperación y correspondiente Plan de Trabajo Conjunto entre Ramsar y el Convenio sobre la Diversidad Biológica;

b) Memorándum de Cooperación con la Convención de lucha contra la desertificación y elaboración de programas de trabajo colaborativos;

c) reconocimiento dinámico de los ámbitos de sinergia entre la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la Convención de Ramsar;

d) Memorandos de cooperación entre Ramsar y la Convención sobre las especies migratorias, el Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO y los convenios de Cartagena y Barcelona;

e) primeros pasos hacia la gestión armonizada de información por parte de las convenciones relacionadas con el medio ambiente;

f) adopción de Lineamientos para la cooperación internacional con arreglo a la Convención de Ramsar sobre los Humedales (Manual 9 del ‘juego de herramientas’ de Ramsar para el uso racional);

g) número cada vez mayor de casos en que países vecinos que son Partes cooperan en el manejo de humedales y cuencas hidrográficas compartidos – en consonancia con el artículo 5 de la Convención de Ramsar, relativo a la cooperación internacional (véase asimismo la sección 6.4);

h) las diversas iniciativas relativas a ‘vías migratorias’ que se hallan en marcha en las Américas, Asia y el pacífico y África y Eurasia (véase la sección 7.3);

i) la Iniciativa de los humedales mediterráneos (MedWet) – modelo de cooperación en la aplicación de una convención internacional relativa al medio ambiente; y

j) tendencia cada vez más acentuada de las Partes que cumplen los requisitos para recibir fondos del FMAM a destinarlos a proyectos relacionados con humedales;

Retos de Rio +10 para Ramsar

249. Los retos enfrentados por Ramsar en esta área comprenden:

a) fortalecer la asociación de colaboración de Ramsar con el Convenio sobre la Diversidad Biológica y ofrecer un modelo de cooperación entre convenciones;

b) impulsar la asociación de colaboración de Ramsar con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la Convención de lucha contra la desertificación elaborando planes de trabajo conjuntos como el existente con el CDB y avanzar hacia la implantación de planes de trabajo conjunto trilaterales o incluso multilaterales respecto de cuestiones pertinentes;

c) impulsar la gestión armonizada de información por las convenciones, sobre todo en términos de presentación de informes nacionales e intercambio de información sobre experiencias adquiridas;

d) introducir mecanismos internacionales que hagan posible programar el trabajo conjuntamente y que los organismos rectores y científicos y secretarías de las convenciones relacionadas con el Programa 21 intercambien información;

e) conseguir que las Partes apliquen los Lineamientos para la cooperación internacional de Ramsar en todos sus aspectos;

f) conseguir que la Convención de Ramsar se emplee cada vez más como instrumento de promoción de mecanismos de gestión cooperativa por los Estados que comparten humedales (ecosistemas costeros y de aguas continentales) y recursos hídricos en general;

g) promover y alentar la redacción de acuerdos multilaterales parecidos a MedWet en otras regiones para aplicar la Convención de Ramsar;

h) conseguir que continúe y se acentúe la tendencia de las Partes que cumplen los requisitos para acceder a fondos del FMAM a emplearlos para proyectos de conservación y uso racional de humedales;

i) conseguir que todas las Partes establezcan mecanismos nacionales más rigurosos para asegurar una coordinación estrecha e incluso una integración, cuando sea procedente, en su aplicación de las convenciones relacionadas con la CNUMAD; y

j) conseguir que la Convención de Ramsar sea reconocida sin reservas por la Conferencia de Rio+10 como ‘herramienta’ importante para avanzar en la ejecución del Programa 21.

Examen de políticas y ‘cambios de rumbo’ recomendados para Rio +10

250. Entre las herramientas existentes para ayudar a los gobiernos e interesados directos locales a impulsar la protección del medio ambiente, la utilización sostenible de los recursos naturales y el desarrollo sostenible figura un espectro de convenciones multilaterales. Estas representan una serie de mecanismos, cada uno de ellos con un alcance y un ámbito distinto, pero de todos modos están vinculados entre sí por un tema común de utilización sostenible de nuestros activos naturales. Lo ideal sería que estas convenciones ofrecieran juntas un conjunto integrado de mecanismos para ejecutar el Programa 21. Con todo, la información oficiosa recibida comúnmente de las Partes es que no acaban de ofrecer esto en la actualidad, lo que en sí representa un reto para Rio+10. Algunos de los principales puntos flacos determinados por las Partes son los siguientes:

a) el hecho de no documentar y poner de manifiesto cabalmente cómo estas convenciones deberían funcionar como un todo integrado, para ilustrar los vínculos entre ellas y los ámbitos de interés común, así como el hecho de no explicar de forma clara y concisa los conocimientos científicos que sirven de base a estos vínculos y hacen recomendable aplicar enfoques integrados;

b) la falta de coordinación entre convenciones multilaterales en términos de elaboración de políticas, ciencia y tecnología y gestión y administración de información;

c) la carga impuesta por los distintos requisitos en materia de presentación de informes en virtud de cada convención; y

d) el problema de lograr una representación equitativa de los países desarrollados y en desarrollo en las negociaciones, las reuniones de trabajo y científicas y las reuniones de conferencias de partes.

251. Lograr el apoyo y la participación directa de los principales grupos de la sociedad civil, como se indica tajantemente en el Programa 21, ha de ser una de las prioridades para conseguir que el desarrollo sostenible se haga realidad sobre el terreno. Una de las claves para lograr este apoyo y participación estriba en la educación y la sensibilización del público, de forma que los interesados directos estén mejor informados y tomen conciencia de las prácticas no sostenibles. Uno de los retos que se insta a Rio+10 a asumir es el de documentar y poner de manifiesto los conocimientos científicos fundamentales relativos al funcionamiento del ecosistema mundial, cómo se está descomponiendo y por qué. En este contexto es importante determinar luego la función o las funciones específicas de cada convención, cómo se relacionan entre sí en un sentido ecosistémico y en el plano operativo.

252. Rio+10 debería respaldar la recomendación de la Convención de Ramsar promoviendo del concepto de sitios de ‘demostración’ para poner de manifiesto como estos distintos instrumentos internacionales se pueden aplicar de forma integrada para que el desarrollo sostenible se convierta en realidad. Entre las comunidades locales persiste un saludable escepticismo acerca de que estos instrumentos superestructurales se puedan traducir en resultados tangibles para ellas. Los sitios de ‘demostración’ que muestran cómo se puede lograr esto fortalecen apreciablemente las aspiraciones respecto del Programa 21.

253. La falta general de coordinación entre las convenciones multilaterales en términos de elaboración de políticas, ciencia y tecnología y gestión y administración de información es una de las mayores preocupaciones, aun cuando esto ha despertado algo de atención en los últimos años y se observa que las convenciones están implantando memorandos de cooperación y entendimiento bilaterales. Como se ha señalado en esta sección, se considera que el Plan de Trabajo Conjunto entre Ramsar y el CDB es un modelo para impulsar la colaboración entre convenciones.

254. Pese a estos esfuerzos recientes, hace falta agilizar el proceso de crear un equipo de trabajo de las convenciones de carácter más integrado, y Rio+10 podría servir de catalizador en este sentido. Ramsar propone dar los pasos iniciales siguientes para lograr arreglos de trabajo más eficientes y eficaces entre convenciones.

259. La carga impuesta por los distintos requisitos en materia de presentación de informes de cada convención es también una cuestión importante, sobre todo para los países en desarrollo, y sería conveniente que Rio +10 la tomara en consideración. En el informe del CMMC sobre la armonización de la gestión de información por las convenciones relacionadas con la biodiversidad citado anteriormente se proponen medidas para simplificar la presentación de informes nacionales, que requieren una atención urgente. Hace poco se han introducido algunas innovaciones en este sentido que conviene también considerar, en particular los pasos dados por el CDB, Ramsar y otras para reducir al mínimo los requisitos en este sentido, y la transformación por Ramsar de su estructura de informe nacional trienal en una herramienta nacional de planificación y monitoreo para uso continuo por las Partes como instrumento de aplicación. Con todo, para que estas convenciones lleguen a formar una matriz integrada para ejecutar el Programa 21, ha de ser posible concebir una estructura única para la presentación de informes nacionales que responda a las necesidades de todas las convenciones.

260. El problema de asegurar que todas las Partes puedan participar plenamente en la labor y las deliberaciones de las convenciones internacionales no es nuevo. Desafortunadamente, no se ha hallado aún una solución al problema, que continúa dejando a los países en desarrollo en una posición de desventaja. Algunas de las acciones antes recomendadas, tales como coordinar mejor los calendarios de reuniones, simplificar los informes nacionales, integrar en mayor grado los programas de trabajo, contribuirían a reducir la carga de los países en desarrollo y por este motivo convendría asignarles una elevada prioridad. La experiencia ha demostrado también que la falta de recursos suele poner límites a la participación de los países en desarrollo en reuniones de conferencias de partes y organismos subsidiarios científicos. Para que se pueda asegurar la equidad en estas importantes deliberaciones internacionales es preciso encarar esta cuestión.

262. Quizá el mayor obstáculo al logro del desarrollo sostenible en la mayor parte de los países estribe en lo difícil que es derribar las barreras entre sectores – sectores de la sociedad civil y sectores del gobierno. El reto del Programa 21 fue hallar mecanismos para derribar estas barreras, reto que sigue pendiente y que Rio+10 deberá encarar. De no actuarse decididamente para alcanzar una aplicación más colaborativa e integrada de las convenciones relacionadas con la CNUMAD y otras convenciones pertinentes, será difícil prever que las administraciones nacionales e inclusive los interesados directos locales se sientan incentivados a pensar en términos más holísticos sobre la ordenación de los recursos naturales.

263. El Programa 21 tiene que ver con el examen de los problemas y retos concernientes a la ordenación de los recursos naturales desde la óptica de la sostenibilidad a largo plazo – conseguir que las preocupaciones sociales, económicas y ecológicas se tomen plenamente en consideración. Si la multiplicación del número de convenciones y tratados continúa sin una buena coordinación se corre el riesgo de crear todo un conjunto de sectores ‘nuevos’ con los que habrán de habérselas los encargados de tomar decisiones y otros interesados directos.

264. Si las convenciones son capaces de alcanzar un punto en el que se apliquen como un todo bien coordinado e integrado, esto acabará calando en los planos regional, nacional y local. Corregir los puntos flacos de los mecanismos mundiales de desarrollo sostenible ha de ser una de las prioridades de Rio+10. Si las Partes examinaran y, en caso de necesidad, revisaran sus disposiciones institucionales y programáticas nacionales y los mandatos de otras convenciones con mandatos en materia de desarrollo sostenible, sería más fácil impulsar mucho antes la causa del desarrollo sostenible.


Recuadro 31 - Hacia unos sistemas armonizados de gestión de información para las convenciones relacionadas con la diversidad biológica

En 1998 las secretarías de las denominadas convenciones relacionadas con la biodiversidad - el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención de Ramsar sobre los Humedales, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), la Convención sobre el patrimonio mundial y la Convención sobre las especies migratorias con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente - contrataron al Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación (CMMC) para que realizara un estudio encaminado a determinar las opciones para una gestión más integrada de información. El informe de este proyecto, titulado "Feasibility study for the harmonized information management infrastructure for biodiversity-related treaties" (Estujointwebsite.jpg (22336 bytes)dio de viabilidad para la infraestructura de gestión armonizada de información para los tratados relacionados con la biodiversidad) se ultimó en 1999. Éste demostró que hay varias áreas donde existen posibilidades de hacer efectiva esta armonización, comprendidas las páginas Web de cada una de las convenciones, los glosarios de términos y los sistemas taxonómicos empleados, así como el intercambio de información sobre experiencias adquiridas. La Conferencia de las Partes en Ramsar examinó el informe del CMMC en su 7a. Reunion y lo hizo suyo decididamente, al tiempo que exhortó a la Oficina (secretaría) de Ramsar a continuar apoyando las actividades complementarias propuestas por el CMMC (Resolución VII.4). La Conferencia de Ramsar exhortó también a que se invitara a las secretarías de las convenciones de lucha contra la desertificación y sobre el cambio climático, así como al Convenio de Berna sobre la conservación de la fauna y flora silvestres y los hábitat naturales en Europa a sumarse al proyecto.

Los primeros pasos para aplicar las recomendaciones formuladas en el informe del CMMC han sido establecer un portal conjunto para las páginas Web de las convenciones y un mecanismo común de búsqueda en ellas. A finales de 2000 se celebró un seminario en el Reino Unido para examinar medios de hacer extensivo el enfoque armonizado propuesto a la presentación de informes nacionales.

 

Recuadro 32 - humedales - reservorios de biodiversidad

  • Más del 40% de las especies del mundo y el 12% de todas las especies animales se hallan en humedales de agua dulce.
  • Los humedales sostienen a concentraciones espectaculares de especies silvestres dependientes de estos hábitat, como ocurre con el Parque Nacional Banc Darwin en Mauritania y el Mar de los Wadden en el Mar del Norte, a los que acuden más de dos millones de aves costeras, o la cuenca del Bengweulu en Zambia, habitada por más de 30.000 lichis negros. Sostienen también a especies emblemáticas como el hipopótamo, el pico zapato y el jaguar. Algunos humedales son conocidos por sus especies endémicas, como el Lago Tangañica donde hay 632 especies endémicas animales que sólo se dan en él, y el Río Amazonas que alberga unas 1.800 especies endémicas de peces.
  • Los arrecifes de coral rivalizan en diversidad biológica con los bosques tropicales húmedos; es posible que contengan el 25% de todas las especies marinas. Se estima que los arrecifes alojan a unas 4.000 especies de peces y a 800 especies de corales que forman arrecifes; es posible que el número de especies asociadas a los arrecifes se eleve a más de un millón.
  • La biodiversidad de los humedales es un importante reservorio de genes con un potencial económico apreciable para la industria farmacéutica y para plantas cultivadas con fines comerciales como el arroz, común en los humedales, y alimento básico de más de la mitad de la población del mundo. El arroz silvestre sigue siendo una fuente inestimable de material genético nuevo para desarrollar resistencia a enfermedades, pese a lo cual muchas variedades distintas de arroz han desaparecido en los últimos años, lo que nos deja dependientes de una base genética cada vez más pequeña.

 

Recuadro 33: 2o Plan de Trabajo Conjunto 2000-2001del Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Convención sobre los Humedales

Índice

A. Áreas temáticas:

1. Los ecosistemas de aguas continentales
2. Los ecosistemas marinos y costeros
3. Otros ecosistemas que abarcan los humedales definidos en la Convención de Ramsar
3.1. Los bosques
3.2. Las tierras agrícolas
3.3. Las tierras de secano, mediterráneas, áridas, semiáridas, los pastizales y las sabanas
4. Las montañas

B. Áreas interdisciplinarias:

4. Las especies foráneas
5. Las medidas que sirven de incentivos
6. Los indicadores empleados para estudiar la diversidad biológica, la supervisión y los sistemas de alerta temprana
7. El saber tradicional de las comunidades indígenas y locales que plasma estilos de vida tradicionales
8. Sitios importantes: su inventario y gestión
9. La evaluación del impacto y la reducción al mínimo de los impactos adversos
10. Las estrategias, las políticas y las leyes y los planes nacionales
11. Los pequeños Estados insulares en desarrollo
12. El turismo sostenible
13. La explotación duradera de los elementos de la diversidad biológica

C. Vinculaciones institucionales:

14. Entre los órganos científicos subsidiarios
15. Entre los centros nacionales de coordinación y contacto y las listas de expertos
16. La presentación de informes nacionales

 

Recuadro 34 - La desertificación y los humedales

"La desertificación y los humedales están indisolublemente vinculados. La desertificación pone en peligro el funcionamiento de muchos humedales y su función en el suministro de un elemento vital, el agua. La conservación y, donde sea posible, la rehabilitación de humedales – particularmente los de tierras áridas – puede contribuir apreciablemente a reducir los impactos de la desertificación y del aumento de la demanda de recursos hídricos escasos". Tomado de la intervención hecha por el Secretario General de la Convención de Ramsar, Sr. Delmar Blasco, en el cuarto período de sesiones de la Conferencia de las partes en la Convención de lucha contra la desertificación, celebrada en Alemania en diciembre de 2000.

 

Recuadro 35 - Comisión de la Cuenca del Lago Chad

Los presidentes del Chad, el Níger y Nigeria, y representantes de alto nivel de los presidentes del Camerún y de la República Centroafricana se reunieron el 28 de Julio de 2000 en N’Djamena con ocasión de la 10a. cumbre de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad (CLCC), en la que el Presidente del Sudán participó como observador, y dieron un importante paso para asegurar un porvenir sostenible al Lago Chad y su extensa cuenca. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha asignado recientemente o tiene previsto asignar subvenciones de 40.000 francos suizos con cargo a su campaña de aguas vivas a cada uno de los Estados miembros de la Comisión para facilitar la designación de sendos sitios Ramsar en su territorio. Se ha aprobado un proyecto del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) específicamente para la designación con arreglo a Ramsar y un plan apropiado de manejo para el Lago Chad y su cuenca. Los Jefes de Estado de los países miembros de la CCLC aprobaron un comunicado final en el que celebran las iniciativas de Ramsar, el WWF y el FMAM y piden más respaldo de donantes, al tiempo que expresan su intención de designar todo el Lago Chad sitio Ramsar transfronterizo tan pronto como se ultimen los estudios pertinentes.

 

Recuadro 36 - Cooperación regional relacionada con las cuencas transfronterizas: el reto de África

El agua y su manejo juicioso son la clave para invertir el espiral descendente del bienestar humano en África causado por una combinación de rápido crecimiento de la población, estancamiento de la producción de alimentos por habitante y el ritmo cada vez mayor de degradación ambiental en todo el continente. Uno de los mayores retos enfrentados por los países africanos en el manejo de los recursos hidrícos es la necesidad de la cooperación regional en lo concerniente a las cuencas hidrográficas transfronterizas:

  • en África hay más de 50 cuencas hidrográficas importantes que atraviesan casi todos los países;
  • cerca del 40% de la superficie terrestre de África queda comprendida dentro de cuencas transfronterizas;
  • aproximadamente el 75% de todos los recursos hídricos del continente están concentrados en ocho grandes cuencas hidrográficas (Congo, Níger, Ogoague (Gabón), Zambezi, Nilo, Sanga, Chari-Logone y Volta);
  • casi todo el territorio nacional de 14 países forma parte de cuencas hidrográficas compartidas;
  • en el África subsahariana las cuencas hidrográficas internacionales constituyen la principal fuente de agua y 35 países de la región comparten 17 grandes cuencas hidrográficas.

Pese a que estas estadísticas ponen de relieve el carácter necesario de la cooperación regional respecto de las cuencas transfronterizas, muy pocos países cuentan con algún tipo de acuerdo de cooperación para aprovechar los recursos hídricos comunes. Incluso las instituciones existentes que se ocupan de las cuencas enfrentan una o más de las limitaciones siguientes: (a) falta de designación clara de un organismo debidamente facultado para actuar en nombre de los países ribereños; (b) deficiencias técnicas y administrativas a nivel de las secretarías de las autoridades encargadas de las cuencas; (c) financiación inadecuada de dichas autoridades por los Estados miembros ; (d) incapacidad para movilizar fondos externos para estudios de preinversión o para invertir; y (e) politización del nombramiento de los funcionarios clave.

Si bien puede considerarse que estos son los problemas básicos de las instituciones existentes, el más grave es la inexistencia de mecanismos de cooperación comunes para poner los recursos hídricos al servicio del desarrollo socioeconómico de los países ribereños sobre una base integrada y equitativa. Este problema afecta a gran parte del continente y dificulta apreciablemente el desarrollo de los recursos hídricos.

El texto íntegro del estudio de caso titulado ‘Some problems and constraints in integrated water resources management in Africa’, de S.M.K. Donkor y Yilma E. Wolde, de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África, figura en la página Web de la Oficina de la Convención de Ramsar: http://ramsar.org/wurc_index.htm.

Tomado de: Manual 4 de Ramsar para el uso racional, "Integración de la conservación y del uso racional de los humedales en el manejo de cuencas hidrográficas", estudio de caso 7.

Recuadro 37 - MedWet
Iniciativa internacional para salvar los humedales mediterráneos

Los humedales de la cuenca del Mediterráneo han sido siempre elementos característicos básicos del paisaje y han aportado medios de vida a muchas personas gracias a la pesca, el aprovechamiento del agua, las tierras de pastoreo, la recreación y la caza, y han jugado un papel vital en su vida cultural. No obstante, a lo largo de la historia estos humedales han sufrido una amplia degradación como resultado de actividades humanas, la que continúa en la actualidad a un ritmo acelerado. Si bien hoy menos personas dependen de los humedales que en siglos pasados, estos ecosistemas siguen desempeñando una importante función económica y social en la región y son importantes reservas de diversidad biológica.

En los decenios de 1980 y 1990 se tomó cada vez más conciencia de que las presiones humanas sobre los humedales mediterráneos estaban alcanzando niveles críticos y de que en el siglo XX más del 50% de los mismos había desaparecido. En la clausura del simposio sobre Gestión de los humedales mediterráneos y sus aves celebrado en Grado (Italia), el profesor Edward T. Hollis y el Dr. Luc Hoffman retaron a los participantes a traducir sus palabras en acción, lo que precipitó el nacimiento efectivo de la iniciativa MedWet.

En la actualidad MedWet no sólo representa la colaboración entre todos los gobiernos de la región y la Autoridad Palestina, sino también con la Comisión Europea, las convenciones de Barcelona, Berna y Ramsar y ONG internacionales y centros de humedales. Bajo la dirección del Comité de Humedales Mediterráneos (MedWet/Com) de la Convención sobre los Humedales y con financiación de la Comisión Europea, la Fundación MAVA, el WWF y otras fuentes (como el FMAM y el FFMAM recientemente), la Iniciativa ha perfeccionado métodos y herramientas para gestionar y conservar los humedales mediterráneos. En este sentido se han aprovechado al máximo los conocimientos y las capacidades técnicas y científicas disponibles en toda esta muy diversa región.

En el equipo de MedWet, cuya finalidad principal es ejecutar la Estrategia para los Humedales Mediterráneos, participan tres instituciones, además del Coordinador de MedWet designado por Ramsar. Si bien ellas llevan a cabo otras actividades de conservación, están comprometidas con el logro de la meta de MedWet a largo plazo realizando un trabajo técnico y asegurando una comunicación y colaboración efectivas entre los distintos miembros y asociados del MedWet/Com. Más concretamente:

· La Station Biologique de la Tour du Valat, en la Camarga (Francia) prepara y administra proyectos para la Iniciativa y sirve de centro de coordinación en la región respecto de resultados de investigaciones, capacitación sobre los humedales y desarrollo de prácticas de gestión de humedales.

· El Centro Griego de Biotopos/Humedales (EKBY) con sede en Tesalónica (Grecia) presta servicios de secretaría y difunde información sobre la Iniciativa por conducto de la página Web de MedWet (http://www.medwet.gr) y boletines informativos e informes técnicos periódicos. El EKBY es el centro de coordinación para el levantamiento de mapas de humedales y su restauración y rehabilitación.

· La Sede para el estudio de los humedales mediterráneos (SEHUMED), con sede en la Universidad de Valencia (España), prepara y administra proyectos específicos relacionados con el uso de los recursos de los humedales y el turismo. Es también el centro de coordinación respecto de la contaminación, la calidad del agua y el uso sostenible de los recursos de los humedales.

En 2001 se establecerá una dependencia de coordinación de MedWet en Atenas (Grecia), financiada por el Gobierno griego, que compartirá locales con la dependencia de coordinación del Plan de Acción del Mediterráneo del Convenio de Barcelona.

La larga lista de publicaciones producida en el marco de la Iniciativa reviste especial importancia para las Partes Contratantes. Si bien éstas han sido redactadas específicamente para los humedales mediterráneos, muchas son pertinentes para otras regiones y representan materiales-recurso útiles para todos los administradores de humedales y decisores. El espectro de publicaciones de MedWet comprende Mediterranean wetlands at the dawn of the 21st century (Los humedales mediterráneos en el umbral del siglo XXI) (que presenta una visión de conjunto de los problemas actuales, las soluciones y las acciones requeridas), manuales de consulta sobre inventarios y monitoreo, publicaciones sobre capacitación, información y concienciación del público y una práctica serie dividida en siete partes sobre la conservación de los humedales mediterráneos.

La labor realizada en lo concerniente a inventarios de humedales y sobre todo la Base de Datos 2000 de MedWet ha despertado el interés de varios países no mediterráneos. En reconocimiento de estas y otras herramientas de MedWet, la Iniciativa MedWet se adoptó como modelo para la colaboración regional en el marco de la Convención sobre los Humedales en la Resolución VII.22, titulada Estructura de colaboración respecto de los humedales mediterráneos.

Para mayores informaciones sobre MedWet diríjase a:
Thymio Papayannis, Coordinador de MedWet
Voucourestiou Street 23, 10671 Atenas, Grecia
Tel: +30 1 36 00 711 4; Fax: +30 1 36 29 338
Correo electrónico: thymiop@hol.gr
Página Web: http://www.medwet.gr/

 

Recuadro 38 - El artículo 5 de la Convención de Ramsar ofrece al Programa 21 un mecanismo consolidado de cooperación internacional, sobre todo en relación con la ordenación de las aguas dulces.

"Las Partes Contratantes celebrarán consultas sobre... la Convención, especialmente en el caso de un humedal que se extienda por los territorios de más de una Parte Contratante o de un sistema hidrológico compartido por varias de ellas. Al mismo tiempo, se esforzarán por coordinar y apoyar activamente las políticas y regulaciones actuales y futuras relativas a la conservación de los humedales y de su flora y fauna."

 


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Para más información, se ruega contactar: Oficina de la Convención de Ramsar, Rue Mauverney 28, CH-1196 Gland, Suiza (Tel: +41 22 999 0170, Fax: +41 22 999 0169, E-mail ramsar@ramsar.org). Este texto se incluyó en el sitio Web el 26 de marzo de 2001. Dwight Peck, Ramsar.