La Convención sobre de Humedales
Ramsar COP7 DOC. 17.4
"Los pueblos y
los humedales: un nexo vital"
7a. Reunión de la Conferencia de las Partes Contratantes en
la Convención sobre los Humedales (Ramsar, Irán, 1971),
San José (Costa Rica), 10 al 18 de mayo de 1999
Ramsar COP7 DOC. 17.4
Sesión
Técnica II:
Planificación nacional para la conservación y el uso racional de los humedales
Documento 4
La restauración como elemento de la planificación para la conservación y el uso racional de los humedales
Véase asimismo el proyecto de resolución conexo Ramsar COP7 Resolución 17.
Hans
Skotte Moller
Organismo Nacional Forestal y de la Naturaleza, Haraldsgade 53, DK 2100 Copenhague,
Dinamarca
e-mail: hsm@sns.dk o (hans.moller@hilleroed.mail.telia.com)
Fax: + 0045 3927 9899.Teléfono: + 0045 3947 2000
Los objetivos del presente documento son: (i) explicar en términos generales por qué es necesario restaurar humedales; y (ii) formular recomendaciones y orientaciones acerca de cómo se puede promover la restauración y rehabilitación a escala nacional, v. gr., integrar en la planificación, las políticas y la administración de los gobiernos a todos los niveles.
Introducción
1. En los últimos años la restauración de antiguos humedales o de humedales degradados ha cobrado fuerza en casi todo el mundo. Los ejemplos de esto oscilan entre la extensa llanura aluvial de Logone (Camerún) y la diminuta turbera de Hestur (Islandia) y comprenden el Oasis de Azraq (Jordania), el Lago Hula (Israel), el Lago Karla (Grecia), los pólder de Babina y Cernovca del delta del Danubio (Rumania), el delta del Río Skjern (Dinamarca), la restauración de zonas de marismas en California y los pantanos de los Everglades en Florida, así como la restauración de manglares en Tailandia, Filipinas e Indonesia, los humedales del Río Mary en Australia y del curso superior del sistema del Río Waitaki en Nueva Zelandia, que representan algunas de las manifestaciones del interés de la gente por restaurar ecosistemas húmedos que han perdido algunos de sus valores o funciones o todos ellos a causa de la desecación.
2. Los humedales han sido considerados tierras baldías durante mucho tiempo por muchas culturas. Los esfuerzos cada vez mayores que se están haciendo para restaurarlos o rehabilitarlos demuestran que esta actitud está cambiando. Esto se refleja también en los Informes Nacionales presentados por las Partes Contratantes a la COP7. En efecto, en 75 de los 107 informes presentados hasta el 10 de marzo de 1999 se informó de que se estaban restaurando o rehabilitando humedales en los países pertinentes.
3. En este documento se explica en términos generales por qué la restauración de los humedales es necesaria y cómo se puede promover e integrar como elemento de la planificación nacional para la conservación y el uso racional de los humedales.
La restauración de los humedales y la Convención de Ramsar
4. Cuando la Convención fue redactada y firmada en 1971 por los Estados miembros que se convirtieron en las primeras Partes Contratantes, se habían realizado muy pocas actividades de restauración. Antes al contrario, como a la sazón el ritmo de destrucción de los humedales iba en aumento, todos los esfuerzos se consagraron a conservar los humedales que quedaban y a introducir el concepto de uso racional. No llama pues la atención que 28 después de su elaboración la Convención no prevea orientaciones, ni imponga deberes importantes a las Partes Contratantes en el ámbito de la restauración o rehabilitación.
5. Más tarde, la restauración de los humedales se convirtió en uno de los temas de las reuniones 4a. (1990) y 6a. (1996) de la Conferencia de las Partes Contratantes y en las recomendaciones 4.1 (Montreux) y 6.15 (Brisbane) se instó a los Estados miembros a contemplar y promover la restauración de los humedales.
6. El tema de la restauración de ecosistemas naturales degradados (incluidos los humedales) se ha incorporado en otras convenciones, tratados y directivas internacionales y regionales más recientes, como por ejemplo, el Convenio sobre la Diversidad Biológica (Rio, 1992; apartado j) del artículo 8), las Directivas sobre protección de las aves silvestres (1979) y de los hábitat naturales (1992) de las Comunidades Europeas, la Declaración trilateral conjunta sobre la conservación del Mar de Wadden (Alemania, Dinamarca y los Países Bajos) y el Plan de Acción del Mar Negro.
Restauración
y rehabilitation de humedales
¿Es posible anular las pérdidas de funciones y valores de los humedales?
7. En términos geológicos, las pérdidas de funciones y valores de los humedales naturales causadas por la acción del ser humano son un fenómeno reciente. No obstante, los cambios provocados por el hombre en los humedales, ya fuesen humedales fluviales, de aguas estancadas o de ecosistemas costeros, se han venido registrando a lo largo de cuatro milenios (Mesopotamia, Egipto, China, Siam, el Imperio Inca, etc.), a raíz de la introducción del regadío que hizo posible el desarrollo de las culturas. En otras regiones importantes, como las zonas templadas, subtropicales y tropicales de América del Norte, Asia, Europa y en algunas partes de África, los impactos han quedado en evidencia en los últimos siglos y se han acentuado en éste paralelamente al aumento de la eficacia de los instrumentos para alterar ecosistemas aluviales y su disponibilidad en todo el mundo.
8. Hasta ahora las experiencias adquiridas en muchos proyectos y programas de restauración y rehabilitación han demostrado que es prácticamente imposible restablecer ecosistemas húmedos exactamente como eran desde el punto de vista de su aspecto físico, su composición de especies y sus procesos ecológicos. Esto no se puede lograr jamás en un 100%, en parte porque los humedales son ecosistemas dinámicos, en parte porque algunos de los atributos específicos de los antiguos humedales están sujetos a pérdidas irreparables cuando han sido desecados y en parte debido a la falta de descripciones e información básica sobre la situación existente antes del impacto. Además, por motivos económicos y políticos y/o prácticos, en muchos casos se han de hacer concesiones recíprocas en la elaboración de un proyecto de restauración
9. Sin embargo, muchos proyectos y programas ejecutados en los últimos años demuestran que es posible restaurar diversas funciones y valores proporcionados por los humedales en épocas pasadas, y dados los beneficios que reportan, hay varias razones de peso para hacerlo. Una de ellas, y no es la menos importante, es que ahora se sabe que estas funciones son muy provechosas para el hombre.
¿Por qué es necesaria la restauración? Algunas razones de peso
10. Hay varias buenas razones para iniciar actividades de restauración y rehabilitación de humedales degradados. En esencia, se trata de las mismas razones para conservar los humedales naturales las valiosas funciones y servicios que prestan. Pese a que siempre es muy difícil restaurar humedales exactamente como eran antes de su conversión y a que incluso puede ser imposible, existen ya muchos ejemplos de proyectos de restauración que han restablecido al menos algunas de estas funciones y valores.
11. Las funciones más importantes de los humedales son (UICN 1990, lista modificada):
12. Además, los humedales aportan varios productos y beneficios importantes, como:
13. Por último, los humedales poseen atributos esenciales para conservar la diversidad biológica y muchos constituyen un patrimonio cultural único.
14. En la actualidad se están ejecutando muchos proyectos de restauración para restablecer estas funciones y beneficios, a saber:
¿Dónde es necesaria la restauración? Perspectivas mundiales y de ecosistemas
15. En la segunda mitad de este siglo en particular se ha presenciado la mayor destrucción y alteración jamás vista de ecosistemas húmedos: se han canalizado y se siguen canalizando ríos y arroyos y se han construido y se siguen construyendo represas en ellos; se han desecado y cultivado y se siguen desecando y cultivando lagos poco profundos, marismas, turberas y ciénagas; se han desecado y se siguen desecando ecosistemas costeros y en ellos se han construido y se siguen construyendo diques y dichos sistemas han sido destruidos y se siguen destruyendo como resultado de la tala de manglares, la explotación de arrecifes de coral, etc.. Además de los cambios físicos y de la destrucción de muchos ecosistemas húmedos, en los últimos decenios la eutrofización, la acidificación, la contaminación con productos químicos o la presencia de especies invasoras han contribuido al deterioro de muchos ecosistemas húmedos.
16. Tan sólo unos pocos ecosistemas húmedos de las regiones árticas y antárticas, las extensas turberas de las regiones subárticas, los sistemas fluviales de Siberia, el Canadá, el Amazonas, el Panatal y algunas zonas del África central, se encuentran todavía en un estado relativamente virgen. En estos lugares el debate en torno a la restauración y la rehabilitación de 1999 sigue careciendo de importancia (en comparación con las necesidades de conservación y uso sostenible de los humedales).
Hacen falta inventarios de antiguos humedales o de humedales degradados
17. Hasta ahora, sólo unos pocos países han levantado inventarios de sus antiguos humedales y/o evaluado las necesidades de restauración o rehabilitación de sus sitios degradados. Las excepciones son Australia, Dinamarca, Suecia, Nueva Zelandia, los Países Bajos y (algunos estados de) los EE.UU.. Es posible hallar más ejemplos a escala regional o local, pero para poder asignar prioridades a las actividades de restauración se deberían preparar tales inventarios y estudios generales a fin de proporcionar antecedentes óptimos para realizar esfuerzos más sistemáticos.
18. Desde la óptica del mejoramiento de los ecosistemas la necesidad de restaurar muchos hábitat salta a la vista, pero en casi todas partes faltan análisis de los beneficios que reportan y de los esfuerzos requeridos (incluidos los aspectos socioeconómicos y las consideraciones de género) a escala nacional y regional.
Los humedales tropicales y templados costeros y de aguas dulces poco profundas han desaparecido o perdido funciones vitales
19. En lo inmedidato, todo indica que los ecosistemas de aguas poco profundas y abiertas (<1 un metro de profundidad) y otros (turberas, pantanos turbosos, marismas, cañaverales pantanosos y manglares, etc.) son los que están sujetos a mayores presiones y cuya restauración o rehabilitación puede beneficiar a los hábitat y a las comunidades humanas. La causa de las mayores pérdidas de funciones de los humedales estriba sobre todo en que, desde un punto de vista técnico, estos humedales han sido siempre más fáciles de desecar que los ecosistemas húmedos más profundos o remotos. Este fenómeno es también extremadamente acentuado en el caso de los ecosistemas costeros de las latitudes tropicales, subtropicales y templados.
Hace falta rehabilitar ríos se recomienda un enfoque a escala de cuencas enteras
20. Los ecosistemas fluviales suelen estar integrados con los ecosistemas de aguas estancadas adyacentes, pero están sujetos asimismo a impactos que alteran y reducen sus funciones naturales. La construcción de embalses y la canalización, que provocan pérdidas graves de criaderos para peces, de la función de retención de nutrientes, así como encenegamiento, son ejemplos de esto. Cabe destacar también que la restauración de humedales como componentes del ecosistema fluvial especialmente cuando es posible aplicar enfoques o estrategias que abarquen toda la cuenca de captación, es un instrumento fundamental y necesario para restablecer las funciones y los beneficios perdidos, reducir los riesgos de inundaciones aguas abajo, mejorar la calidad del agua y restablecer las comunidades vegetales, las poblaciones de peces y otras especies silvestres.
21. Hay también cada vez más ejemplos prácticos de restauración de cursos de agua, pero se han adoptado pocas estrategias generales a nivel nacional y regional o de cuencas enteras. El proyecto de convención sobre el Río Danubio, que 12 países europeos de la cuenca del Danubio tienen previsto adoptar, y el Plan de Acción estratégico para rehabilitar y proteger el Mar Negro (1996), que subraya también la necesidad de restaurar los humedales adyacentes, son ejemplos recientes de restauración y rehabilitación regional de ecosistemas fluviales enteros.
22. Se recomienda incrementar los esfuerzos para elaborar planes de gestión de cuencas hidrográficas que tengan también debidamente en consideración las necesidades de restauración y rehabilitación, así como los antiguos humedales o los humedales degradados como componentes integrantes de cuencas de captación. Los Everglades de Florida (46.000 km2) en los EE.UU. y la llanura aluvial de Logone (8.000 km2) en el Camerún son buenos ejemplos de proyectos de restauración importantes que abarcan cuencas hidrográficas enteras o una gran parte de ellas. Kenya, donde se está aplicando actualmente un enfoque basado en cuencas enteras, que abarca el control de la erosión mediante la repoblación forestal, es otro ejemplo.
¿Cómo se puede promover la restauración y la rehabilitación a escala nacional y regional?
23. Los Informes Nacionales correspondientes al período 1996-1998 preparados para la 7a. Reunión de la Conferencia de las Partes Contratantes en la Convención sobre los Humedales demuestran que ahora la mayoría de las Partes Contratantes considera prioritaria la restauración y la rehabilitación de los humedales. En la mayor parte de los países el nivel de actividad es relativamente bajo o se halla en una etapa inicial y en ellos se han elaborado o ejecutado pocos o esporádicos proyectos piloto. Tan sólo unos pocos Estados miembros han elaborado estrategias o planes de acción para promover la restauración y la rehabilitación a escala nacional2 o regional. Algunos casos aportan experiencias que pueden ayudar a alentar su elaboración en otros países.
2 Documento Ramsar COP7 DOC. 17.3, Leyes e instituciones, pág. 10.
Cómo poner en marcha o llevar adelante el proceso: proyectos piloto, inventarios, participación del público
24. En las etapas iniciales, los proyectos piloto de restauración, que pueden ser iniciados a menudo por ONG y/o poblaciones locales, pueden crear especialmente si se ejecutan eficazmente estímulos importantes para un proceso en que las autoridades normativas y la opinión pública apoyen la elaboración de nuevas estrategias de restauración.
25. Para garantizar que los proyectos piloto (y los proyectos ulteriores), tengan éxito, se han de cumplir varios criterios, como un examen detenido de los aspectos ambientales, las consecuencias y los intereses de todos los interesados, así como de los aspectos económicos y de otra índole. (Véase el recuadro 1).
26. Uno de los instrumentos importantes para seleccionar sitios para restaurar o rehabilitar son los inventarios nacionales o regionales de antiguos humedales desecados y de los humedales degradados, que han de incluir una evaluación de las posibilidades de restauración y rehabilitación y sus finalidades. Tales inventarios pueden ser levantados por instituciones de investigación, universidades e instituciones afines, de ser posible, en cooperación con las autoridades nacionales y regionales encargadas de la gestión de la naturaleza y con su respaldo. Hasta ahora, sólo unos pocos países (v. gr., Australia, Dinamarca, Suecia, Nueva Zelandia y los Países Bajos) han levantado inventarios de esta clase. En los países en desarrollo, tales inventarios pueden ser elegibles para recibir asistencia de asociados bilaterales o multilaterales en el marco de programas de asistencia relacionados con el medio ambiente.
27. Siempre es importante involucrar a la población y a los interesados locales en una etapa inicial del proceso y asignar una prioridad elevada a las ideas y propuestas de proyectos concebidas por dichas poblaciones. Sin embargo, en algunos casos los intereses y las políticas nacionales pueden ser incompatibles con las ideas y las opiniones locales.
Elaborar estrategidas y planes de acción condiciones previas importantes
28. Las estrategias y los planes de acción amplios de restauración de humedales que abarcan todo un país, estado o región son instrumentos útiles para conseguir que la restauración y la rehabilitación sean reconocidas, adoptadas políticamente e integradas en la legislación y la ordenación del territorio. Además, con mucha frecuencia será más fácil recaudar fondos para ejecutar proyectos y programas si forman parte de tales planes y programas (adoptados).
29. Las estrategias y los planes de acción pueden ser elaborados por los Comités Nacionales de Humedales, con la asistencia de institutos de investigación, organizaciones gubernamentales y ONG, así como de secretarías dotadas de recursos suficientes, pero es importante que descansen en estudios y análisis multidisciplinarios rigurosos que pongan de relieve las consecuencias, así como las ventajas e inconvenientes de las estrategias y los planes.
Recuadro 1. Criterios para seleccionar sitios para restaurar A. ¿Merece la pena ejecutar el proyecto? i. ¿Están relacionadas la restauración y la rehabilitación con beneficios ambientales tales como un mejor suministro de agua de mejor calidad (reducción de la eutrofización, conservación de recursos de agua dulce, conservación de la biodiversidad, mejoramiento de la ordenación de los "recursos húmedos", control de las inundaciones)? ii. Los aspectos económicos del proyecto gastos relativamente bajos, v. gr. gastos reducidos por concepto de tareas técnicas y de indemnización de los usuarios y propietarios de tierras ha de ser una de las prioridades. Los aspectos relacionados con la eficacia en función de los costos son importantes. iii. ¿Qué opciones, ventajas o inconvenientes ofrecerá la zona restaurada a la población local y a la región? Éstas oscilan entre las condiciones sanitarias y los recursos alimentarios e hídricos esenciales y el incremento de las posibilidades de recreación y ecoturismo. iv. ¿Incrementará los valores paisajísticos? Opciones a efectos educativos (ecología de los humedales, ordenación sostenible de recursos) v. ¿Intervienen aspectos relacionados con la tradición cultural, tales como la conservación de vestigios del pasado? vi. ¿Puede contribuir el proyecto al cumplimiento de obligaciones internacionales relacionadas con la conservación y el uso sostenible de los humesales? B. ¿Es viable el proyecto? i. Aspectos ecológicos del proyecto. La situación actual de la zona y el mejoramiento previsto de los hábitat en el futuro respecto de comunidades/especies vegetales y animales, la calidad del agua, la hidrología y la geomorfología. ii. Situación de la zona por lo que respecta al aprovechamiento del suelo. La situación variará apreciablemente entre los países en desarrollo, los países en transición y los países desarrollados, y por lo que respecta a los objetivos de la restauración y la rehabilitación, pero las tierras marginales que reporten pocos beneficios bajo las circunstancias reinantes pueden ser uno de los objetivos. iii. ¿Hay interés a nivel regional y local en que se ejecute el proyecto? ¿Se han identificado todos los interesados? ¿Se han determinado y examinado las consecuencias socioeconómicas? iv. ¿Es viable el proyecto desde el punto de vista técnico? Por ejemplo, ¿harán falta maquinaria y métodos de restauración que no están disponibles? |
30. Por tanto, es importante abarcar no sólo los aspectos biológicos e hidrológicos, sino también los aspectos económicos, socioeconómicos y de la tradición cultural. En consecuencia, con mucha frecuencia será útil contar desde un principio con comités directivos o consultivos de composición amplia que intervengan en la etapa de ejecución, integrados por representantes de las autoridades gubernamentales y regionales, la comunidad científica, las organizaciones de terratenientes y usuarios, el sector privado, las ONG (ambientalistas y otras), etc.
31. Es posible que en muchos casos las estrategias y los planes de acción no abarquen toda una región o un país en un sentido amplio, pero que descansen en un enfoque temático de restauración y rehabilitación y que sólo se elaboren estrategias y planes de acción respecto de una única función o valor o de un número reducido de funciones y valores, por ejemplo control de inundaciones, reducción de la contaminación o conservación de la biodiversidad.
32. Entre los países que han elaborado planes de acción o iniciativas nacionales de restauración y rehabilitación figuran los Países Bajos, Francia, Dinamarca, Nueva Zelandia, los EE.UU. (por ejemplo a través del Plan de Acción de Agua Limpia) y varios países más. En algunos países se ejecutan planes de acción respecto de hábitat específicos, como por ejemplo, en el Canadá respecto de las turberas excavadas, en tanto que en Suecia se introduce cal en los lagos y cursos de agua ácidos para neutralizar el agua y mantener las poblaciones de peces y otras especies.
Integrar
las estrategias y los planes de acción en las políticas nacionales y regionales:
ordenación del territorio, legislación y financiación
33. Hasta ahora sólo unos pocos países (v. gr., Dinamarca y los Países Bajos) han integrado estrategias y planes de acción para restaurar humedales en la ordenación del territorio a nivel nacional y regional. La integración en las políticas nacionales y regionales se puede promover difundiendo información sobre los valores de los humedales en general e información relacionada específicamente con los proyectos de restauración y rehabilitación más importantes y relevantes que se ejecuten. Por tanto, la difusión de información ha de ser una actividad que abarque toda la etapa de ejecución, así como el ciclo del proyecto, desde la planificación y preparación, la participación de los interesados locales, la construcción de obras, las ceremonias de inauguración con asistencia de personalidades de alto nivel, hasta los resultados de los programas de monitoreo ulteriores.
34. La integración de la restauración y la rehabilitación en la ordenación del territorio y la legislación se pueden promover también mediante visitas de los encargados de la toma de decisiones a los sitios y el intercambio de información mediante viajes de estudio a humedales restaurados en el extranjero y/o a países que han incorporado el tema en su planificación y legislación nacionales. Los Comités Nacionales de Humedales o las organizaciones consultivas afines integradas por representantes de los distintos ministerios centrales están particularmente cualificados para promover el proceso y adoptar medidas. Las estrategias nacionales basadas en directrices institucionales adoptadas que especifiquen las zonas de antiguos humedales o de humedales degradados que se han de restaurar en un período determinado pueden promover planes de acción concretos.
35. En la actualidad, la gran mayoría de los países cuentan únicamente con una legislación "defensiva" que protege los humedales y los sitios Ramsar existentes. Unos pocos países han reformado su legislación y fijado prioridades de restauración de la naturaleza. Por ejemplo, la han actualizado y ahora la restauración está sujeta a las disposiciones de la legislación que fija los objetivos de protección de la naturaleza (v. gr., Dinamarca) o han integrado la restauración en los planes de acción para el sector hídrico (v. gr., EE.UU.). También esto facilita la habilitación de fondos para nuevas actividades.
36. Cabe señalar que muchos países podrán iniciar actividades de restauración (proyectos piloto) aun cuando correspondan únicamente a una fase experimental. Los proyectos de restauración ejecutados con éxito pueden acrecentar con frecuencia el interés del público por los humedales y redundar en sinergias con las actividades de conservación.
37. Se pueden recaudar fondos para la restauración y la rehabilitación de fuentes basadas en impuestos públicos, cargas específicas aplicadas a determinados grupos especialmente interesados en el tema, como cazadores, pescadores de caña y naturalistas, el sector privado y las industrias que explotan los humedales o dependen de ellos. En el caso de los países en desarrollo, es posible también que existan fondos disponibles en el marco de programas bilaterales y multilaterales de asistencia centrados tanto en la conservación y el uso sostenible de los humedales, como en el sector hídrico en sentido amplio. Al respecto, es necesario examinar las posibilidades de asistencia para la restauración y la rehabilitación ofrecidas por diversos programas internacionales de asistencia, como el FMAM, y de conseguir financiación de los bancos regionales de desarrollo.
Algunos lineamientos para restaurar humedales con éxito
38. Para concluir, cabe enunciar sucintamente algunos lineamientos para restaurar y rehabilitar humedales con éxito. Éstos no son idóneos para todas las circunstancias y se ha de subrayar que las actividades de restauración y rehabilitación son con frecuencia a la vez onerosas y complicadas, y que distan mucho de representar alternativas a la conservación de los humedales naturales todavía intactos o ligeramente alterados. Sin embargo, en muchos países y regiones hace falta recuperar los recursos perdidos de los ecosistemas húmedos:
Recuadro 2: Lineamientos para restaurar y rehabilitar humedales con éxito i. Cabría ampliar la planificación y la legislación nacionales de protección y uso sostenible de la naturaleza, así como la ordenación del medio ambiente y las aguas a fin de que comprendan obligaciones o (al menos) opciones en materia de restauración de humedales. Es posible que esto promueva también la asignación de fondos con fines de restauración. ii. Las finalidades múltiples, tales como la conservación de la biodiversidad, el suministro de recursos alimentarios seguros, el suministro de agua potable y su purificación, el control de las inundaciones y la recreación pueden aumentar con frecuencia la sostenibilidad y los beneficios globales de un proyecto de restauración. iii. Identificar a todos los usuarios en una etapa inicial. La ejecución de un proyecto depende de la cooperación entre los terratenientes y/o los usuarios de tierras, las las autoridades públicas y los políticos a distintos niveles, consultores técnicos y científicos y organizaciones no gubernamentales. iv. Antes de que se puedan ejecutar muchos proyectos, es necesario proceder a detenidas investigaciones preliminares y evaluaciones del impacto ambiental. v. Los proyectos piloto ejecutados con éxito pueden ser muy inspiradores y alentar la elaboración de nuevos proyectos y programas de restauración. vi. La información general y de masas sobre los efectos y las consecuencias antes, durante y después de la ejecución de proyectos es importante. vii. Las investigaciones y los cambios han de ser sostenibles a largo plazo, en vez de dar resultados temporales únicamente. Los planes de conservación y manejo/gestión de las zonas restauradas han de adoptarse en una etapa inicial. viii. Es preciso procurar que los gastos en la etapa de reconstrucción sean bajos. ix. Es preciso procurar que los gastos corrientes de mantenimiento de las zonas en el futuro sean bajos o nulos. En muchos casos será posible también que las zonas generen ingresos/reporten beneficios. x. Se recomienda monitorear los efectos y difundir información sobre los resultados alcanzados. |
Conclusión
39. En los últimos años las actividades de restauración y rehabilitación de los humedales se ha extendido y han sido objeto de un reconocimiento político mayor en diversos países. En algunos se han fijado incluso metas en este sentido. Entre ellos figuran los Estados Unidos, que se han propuesto conseguir un aumento neto de 40.000 hectáreas de humedales anuales para el año 2005, y Dinamarca, cuya finalidad es conseguir un aumento neto de 3.000 hectáreas anuales para el año 2003. No llama la atención que las actividades de restauración y rehabilitación de los humedales se desarrollen actualmente sobre todo en algunos de los países que han perdido, en términos relativos, una proporción mayor de sus humedales naturales y cuentan con más recursos para ponerlas en marcha y ejecutar programas onerosos.
40. Sin embargo, los Informes Nacionales presentados por las Partes Contratantes a la COP7 ponen de relieve que una mayoría de los Estados miembros de Ramsar considera que la restauración y rehabilitación de los humedales es una de las prioridades nacionales. En los últimos años se han implantado muchas actividades piloto y diversos países, incluidos muchos países en desarrollo, tienen la intención de elaborar proyectos y programas de restauración y rehabilitación en los próximos años. Esto subraya la necesidad de asignar más recursos a esta esfera, con inclusión de recomendaciones, lineamientos y estrategias en el marco de la Convención de Ramsar.
41. En conclusión, es posible que los humedales sean el primer ecosistema importante que la humanidad trate de restaurar y rehabilitar a escala mundial para compensar la destrucción y administración deficiente del medio ambiente en el pasado.
Para más información, se ruega contactar: Oficina
de la Convención de Ramsar, Rue Mauverney 28, CH-1196 Gland, Suiza (Tel: +41 22 999
0170, Fax: +41 22 999 0169, E-mail ramsar@ramsar.org).
Traducido del inglés por Juan Carlos Valdovinos. Este texto se incluyó
en el sitio Web el 18 de marzo de 1999. Darci Wellsandt, Ramsar.