Lineamientos para la Planificación del Manejo de los Sitios Ramsar y otros Humedales

08/01/1996

Vease Nuevos lineamientos para la planificación del manejo de los sitios Ramsar y otros humedales (2002)


INTRODUCCION

(i) Generalidades

Los humedales son zonas dinámicas, expuestas a la influencia de factores naturales y antrópicos. Para mantener su productividad y biodiversidad y permitir un uso racional de sus recursos por parte de los seres humanos, se necesita algún tipo de acuerdo global entre los distintos propietarios, ocupantes y otras partes interesadas. El proceso de planificación del manejo proporciona este tipo de acuerdo general.

Al elaborar la planificación para el manejo, que se aplicará a todos los humedales, y no sólo a las reservas, se deberán tomar en cuenta las siguientes consideraciones:

  • La planificación del manejo es una forma de pensar que incluye registrar, evaluar y planificar. Es un proceso sujeto a análisis y revisión constantes. Los planes de manejo deberían, por tanto, ser considerados como documentos flexibles y dinámicos.
  • Es esencial recalcar que el proceso descrito a continuación es muy sencillo. Comprende tres operaciones básicas: descripción, definición de objetivos y ejecución de las acciones necesarias. La preparación de un plan complejo nunca debe constituir una excusa para la inacción o el retraso. Será de gran utilidad elaborar un resumen ejecutivo muy breve para los responsables de la toma de decisiones, con el objeto de que las decisiones de principio y de asignación de fondos, puedan ser tomadas rápidamente.
  • El análisis del plan puede llevar a la revisión de la descripción y los objetivos de la zona (en particular los objetivos operativos). Esto viene ilustrado en el diagrama adjunto a estos lineamientos.
  • El plan de manejo en sí mismo debería ser un documento técnico, no jurídico, pese a que puede resultar adecuado que la legislación siente las bases de principio del plan de manejo.
  • También debería designarse una autoridad responsable de la aplicación del plan de manejo. Esto puede resultar especialmente pertinente en los sitios de gran extensión, donde es preciso tener en cuenta todos los intereses, usos y presiones relacionados con el humedal.

Aunque las condiciones varían entre un humedal y otro, estos lineamientos pueden ser aplicados en todo el mundo. Hay que recalcar que los lineamientos distan mucho de constituir un plan de manejo, el cual será un documento mucho más detallado. La Oficina de Ramsar recibirá con agrado comentarios de las Partes Contratantes sobre los lineamientos, con la intención de elaborar un manual más detallado que acompañe a éstos.

(ii) Estructura

La estructura del plan, reflejada en estos lineamientos, debería constar de un preámbulo, seguido de tres secciones principales:

  • Descripción
  • Evaluación y objetivos (es decir, qué hacer)
  • Plan de acción/prescripciones (es decir, cómo hacerlo)

(iii) Redacción y aprobación

El personal técnico participará en la redacción de las tres secciones del plan. Siempre han de indicarse las fuentes, referencias bibliográficas y el nombre del autor de cada una de las partes. Los gestores de políticas normalmente analizarán las dos primeras secciones, en consulta con el personal técnico, antes de aprobar la financiación y aplicación de la tercera sección.

Preámbulo

El preámbulo es una concisa declaración de política que refleja, a grandes rasgos, las políticas de las autoridades supranacionales, nacionales o locales, así como de otras organizaciones (ej. organizaciones no gubernamentales de conservación de la naturaleza o propietarios privados) interesados en la elaboración y aplicación del plan de manejo. En el Preámbulo también se deben recordar las tres obligaciones de Ramsar en el sentido más amplio: mantenimiento de las condiciones ecológicas de los sitios incluidos en la Lista; uso racional de todos los humedales; y establecimiento de reservas naturales en humedales, estén éstos no incluidos en la Lista Ramsar.

Parte 1 - Descripción

En esta sección se hará una descripción básica del sitio, utilizando la información disponible e identificando las lagunas que pueda haber en la información. Estas lagunas deberán ser cubiertas, cuando sea necesario, y la descripción será revisada y actualizada periódicamente. Será la base para los programas de monitoreo, que deberían identificar cualquier cambio posterior que se produzca en el sitio. Los distintos rubros de la "Ficha Técnica sobre Humedales Ramsar" suministran un formato útil para la descripción, pese a que en la mayoría de los casos se necesitarán datos más detallados. Si se va a publicar el plan, los datos sobre especies raras y vulnerables deberían ser confidenciales.

Parte 2 - Evaluación y Objetivos - Qué Hacer

2.1 Evaluación

La evaluación significa la valoración de las principales características del sitio, y se aplica a la descripción anteriormente mencionada. (No se debe confundir con los criterios Ramsar, utilizados para identificar humedales susceptibles de ser designados para la Lista Ramsar). El proceso de evaluación puede utilizar los siguientes rubros (que no estén enumerados por orden de prioridad y cuya pertinencia variará según los sitios); pueden ser utilizados individualmente o en su conjunto.

  • Extensión y situación en la unidad ecológica: las mejores posibilidades para hacer una planificación existen cuando el sitio constituye una unidad ecológica completa, preferiblemente toda una cuenca. En el caso de sitios más pequeños, se deberán tener en cuenta los factores relativos a la cuenca más allá de sus límites estrictos.
  • Diversidad biológica: está vinculada con el tipo de humedal y también, en muchos casos, con su tamaño. Los sitios que poseen una gran diversidad natural, son los más valiosos, pero algunos humedales (ej. algunas turberas) tienen poca diversidad, incluso en estado natural.
  • Estado natural: desde el punto de vista de la conservación, éste será el factor más importante de la evaluación, aún si ciertos sitios artificiales y modificados pueden tener también un valor de conservación.
  • Rareza: los sitios a conservar con frecuencia son seleccionados por la rareza de sus especies, comunidades, hábitats, formaciones del terreno o rasgos del paisaje. Deberá considerarse el grado de rareza y su causa.
  • Fragilidad: la fragilidad puede ser natural (incendios, inundaciones, sequías, tormentas) o inducidas por el hombre. Habrán de considerar se ambos aspectos.
  • Carácter típico: habrá que considerar no sólo la rareza o las características excepcionales, sino también los mejores ejemplos de un hábitat especial que pueda ser típico o común en una región.
  • Antecedentes históricos, incluidos los valores arqueológicos o paleoambientales, por ejemplo el polen y las semillas: son importantes para la comprensión del manejo en el pasado (tanto para uso humano como para su conservación), que puede orientar acciones futuras.
  • Potencial de mejora: los sitios de gran calidad tienen poco potencial de mejora. En el proceso de evaluación habrá que considerar si el valor potencial de los sitios con calidad más baja justifica la utilización de recursos escasos.
  • Valor estético, cultural y religioso: incluirá valores paisajísticos, así como de significado cultural y religioso.
  • Valor social y económico: incluirá valores tales como el control de los procesos de sedimentación y erosión; el mantenimiento de la calidad del agua y disminución de la contaminación; el mantenimiento de las aguas subterráneas y de superficie; el apoyo a la pesca, pastoreo, silvicultura y agricultura; la contribución a la estabilidad climática.
  • Educación y conciencia pública: comprende las posibilidades del sitio para la educación ambiental para estudiantes, responsables de decisiones y público en general.
  • Recreación: es importante velar por que el uso recreativo sea compatible con los objetivos de conservación
  • Investigación/estudio: importante para el desarrollo de una base para la toma de decisiones sobre el manejo, pero la fragilidad del sitio y su vulnerabilidad frente a los investigadores ha de ser tomada en cuenta.

2.2 Objetivos del manejo a largo plazo

Constituyen una concisa declaración de intenciones, derivada del proceso de evaluación, sin tomar en cuenta otras consideraciones. Pueden ser formulados en términos generales o pueden ser más específicos. Se referirán normalmente a las políticas generales esbozadas en el preámbulo.

2.3 Factores que influyen en la consecución de los objetivos de manejo a largo plazo

Una vez que se han decidido los objetivos a largo plazo, se deberán identificar todos los factores significativos que puedan influir en su consecución o impedirla. Estos factores se pueden clasificar en las siguientes categorías:

    2.3.1 Factores naturales internos: Como la sucesión natural de la vegetación, variaciones del nivel de las aguas, causada por las precipitaciones.

    2.3.2 Factores internos inducidos por el hombre: Como la expansión de especies exóticas invasoras, erosión localizada, perturbaciones, contaminación.

    2.3.3 Factores naturales externos: Factores que se originan fuera del humedal, tales como cambios climáticos, variaciones en corrientes o nivel del mar.

    2.3.4 Factores externos inducidos por el hombre: Como desvíos del suministro de agua, aumento de la sedimentación causada por la erosión aguas arriba, contaminación.

    2.3.5 Factores derivados de la legislación o la tradición: Derechos y obligaciones legales y tradicionales que incumben a los gestores del sitio. Las obligaciones jurídicas pueden tener su origen en la legislación internacional, nacional o local, siendo las leyes nacionales y locales probablemente las más importantes; la planificación rural puede ser también un factor muy importante; los derechos tradicionales pueden involucrar pastoreo, caza, pesca, tala de árboles o costumbres religiosas.

    2.3.6 Consideraciones físicas: Factores físicos tales como la inaccesibilidad, que puede afectar la consecución de los objetivos a largo plazo.

    2.3.7 Recursos disponibles: Financiación para la ejecución de las tareas de manejo y personal disponible.

    2.3.8 Resumen de factores que influyen en la consecución de los objetivos a largo plazo: Un resumen de los anteriores rubros, conduce lógicamente a la identificación de los objetivos operativos.

2.4 Identificación de los objetivos operativos

En esta parte del proceso se considera la influencia de los factores identificados en el apartado 2.3, en cuanto a la consecución de los objetivos a largo plazo, y lleva a la formulación de los objetivos operativos (o realizables). Estos pueden diferir considerablemente de los objetivos a largo plazo, aunque siempre deberían apuntar hacia éstos (* véase la nota sobre los límites de cambio aceptable).

    * Límites de cambio aceptable El concepto de "límites de cambio aceptable" es un instrumento de gran utilidad, muy usado para identificar y señalar los límites dentro de los cuales el cambio puede ser admisible. Puede ser aplicado a los objetivos operativos o a largo plazo. (Para los humedales podrán ser niveles máximos o mínimos de las aguas, o extensión máxima o mínima de la vegetación). Una vez que se han sobrepasado estos límites habrá que tomar inmediatamente medidas correctivas. Los límites deben tener en cuenta el rendimiento sustentable de productos naturales, para poder fijar las tasas de captura de peces y las cosechas. En es te concepto está implícito el monitoreo, que reviste la mayor importancia.

Parte 3 - Plan de Acción / Prescripciones - Cómo Hacerlo

3.1 Plan de trabajo

Los objetivos operativos llevarán a la formulación de un plan de trabajo . Para sitios complejos, en los que hay numerosos propietarios y variadas actividades, se deberá establecer un plan "de cobertura" global para el manejo de los recursos naturales y el mantenimiento de la biodiversidad, en colaboración con todos los usuarios y partes interesadas. En este plan general, puede ser apropiada la zonificación, para regular las actividades en distintas partes del sitio; cada zona puede tener su propio plan subsidiario.

3.1.1 Opciones de manejo: Las opciones de manejo se pueden resumir en las siguientes categorías (que no estén expuestas por orden de prioridad):

  • Manejo del hábitat (incluyendo aspectos tales como hidrología y paisaje). Opciones: no intervención (que no obstante supone un monitoreo); intervención limitada; manejo activo.
  • Manejo de las especies. Opciones: no intervención; control y reducción o erradicación; fomento e incremento; reintroducción; introducción (ha de utilizarse con el máximo cuidado).
  • Utilización. Opciones: ningún tipo de utilización; utilización tradicional; utilización por los habitantes teniendo en cuenta el concepto de uso racional.
  • Acceso general. Opciones: cerrado; acceso restringido; acceso parcialmente abierto; acceso abierto.
  • Educación, interpretación y comunicación. Opciones: ausencia de instalaciones; poca publicidad; publicidad activa; promoción especial, incluyendo acciones para los responsables de toma de decisiones.
  • Investigación. Opciones: ausencia de instalaciones; instalaciones especializadas; instalaciones controladas; instalaciones abiertas.

3.2 Proyectos

Las áreas generales de trabajo ("prescripciones") requeridas para alcanzar los objetivos operativos se desglosan en unidades de trabajo claramente definidas, que se pueden denominar "proyectos". Cada descripción de proyecto contendrá, o hará referencia a la suficiente información para que las personas responsables del proyecto puedan realizar su trabajo. Se incluirán datos sobre: el personal responsable del trabajo, cuando debería hacerse el trabajo, cuanto tiempo llevará, y el coste. A cada proyecto se le asigna una prioridad y el año (o años) en que estará en vigencia. Los proyectos se pueden dividir en tres rubros principales: registros, manejo y administración.

    3.2.1 Registros: Los registros se pueden subdividir en los siguientes subapartados: archivos; aspectos físicos; flora; fauna y actividades humanas. Los registros son vitales para el monitoreo de la situación, que es una actividad primordial.

    3.2.2 Manejo: Las actividades de manejo se pueden subdividir en los siguientes subapartados: manejo de hábitat; manejo de especies; manejo de habitantes; y manejo de la infraestructura (carreteras, etc.).

    3.2.3 Administración: Cada proyecto incluirá este rubro en las disposiciones para su aplicación.

3.3 Programas de trabajo

De forma colectiva, las descripciones de proyectos se utilizan como base para la preparación de una amplia gama de programas de trabajo. Entre los que se pueden incluir: programas anuales de trabajo, programas de trabajo para miembros del personal de planta y programas financieros.

3.4 y 3.5 Revisiones

Finalmente, las revisiones se efectuarán siguiendo los mismos rubros de los proyectos, detallando el trabajo realizado y los resultados del monitoreo y estudios. Esta información proporciona la base para las revisiones a corto plazo, normalmente anuales, y aquellas a más largo plazo o de mayor alcance. El objetivo de las revisiones a corto plazo es simplemente el de confirmar que un sitio está siendo manejado cumpliendo con los requisitos del plan. Las revisiones de mayor alcance se realizan para cerciorarse de que los objetivos operativos se estén cumpliendo y de que sigan siendo pertinentes. La frecuencia de estas revisiones sustantivas dependerá de una serie de factores, en particular la dinámica y vulnerabilidad del sitio. Raramente será inferior a un año y no deberá exceder los 10 años.


Anexo: diagrama (inglés)

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